sábado, 13 de junio de 2009

EN TU MANO




Un día yacía en tu mano como tu luciérnaga, aquella que graciosamente te daba una pequeña luz, que decías, daba calor a tu interior. Una luz que ahuyentaba tus fantasmas, y tus momentos de oscuridad.

Soy diminuta, de cuerpo delicado y ligero. Tu mano es un mundo inmenso inexplorable .Un delicado paraíso en el que descansar y disfrutar de tu suave tacto. Tan solo un movimiento de tu dedo índice acabaría con mi vida. Tan solo una pequeña presión liquidaría mi ínfima existencia. Tienes mi vida en tus manos. Ni con mis pequeñas y trasparentes alas podría escapar de la inexorable razón de tus deseos. Soy tu cautiva.

Pero, ya no descanso en tu mano. Me llevaste de viaje, del paraíso de tu piel, a un frío palacio de cristal, desde donde te observo. El sonido de tus risas llega a este rincón. El mismo con el que me deleitabas, cuando sentías cosquillas por el tacto de mis patitas en tu mano. Ya no te parecen graciosos los movimientos rítmicos de mis alitas, ni la forma de acurrucarme entre tus dedos. Bajo mi sonrisa mendigante de atención, fueron diluyéndose tus cariñosas palabras, tus suaves y delicadas caricias, las chispitas de tus ojos cuando jugueteaba con mi lucecita.

Apostada en la pared de mi palacio entro en un sueño. Mi luz se va volviendo tenue. Mis ojitos se van cerrando, pero le veo a lo lejos, riendo sin mí.

insthar malar
(09/02/2009)

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