lunes, 25 de mayo de 2009

SIENTE


Una mañana de domingo. El sol irradiaba su alegría, lanzando candentes sonrisas, que provocaban en mi piel una sensación acogedora. Sentada en un banco del parque, donde correteaban y jugaban unos niños con sus padres, intentaba concentrar mi atención, en la última novela que tenia en mis manos. Miles de historias, relatos que me trasportaban habitualmente muy lejos, convirtiéndome en una sensual morisca bailando la danza de los siete velos ante su atractivo amante, o una exuberante guerrera conocida por su fiereza y valentía. Pero, hoy no conseguía parar mi mente, que dejara de pensar por unos momentos. Imposible. Desistí en mi intención de leer y opte por escuchar mis canciones favoritas.
Me acomode en mi asiento, con mi cuerpo enfrentado al astro que rige el mundo .Mi rostro expuesto a mi gurú, el sol, el único que consigue regenerar mi fuerza, mi alegría, mi energía. El sol, es mi rey y tiene poder sobre mí. Vacié mi mente mientras la brisa azotaba mi cara. Mi cuerpo comenzaba a subir de temperatura, consiguiendo relajar mis músculos, mis facciones antes tensas ahora tornaban mi rostro en una imagen delicada y apacible.Mi mente vagaba por mi universo, disfrutando de la tranquilidad, de la paz.


Y sonó la canción. Anthony and the johnsons - Hope There's Someone.(http://es.youtube.com/watch?v=sLxqan97owQ&feature=related)




Mis ojos permanecían cerrados, mi mente ausente, mi piel ardiente y mis labios hambrientos de cariño, hasta que lo sentí .Le sentí, sonaba esa canción maravillosa, el sol quemaba mi piel, y le sentí .Sentí como sus labios se posaban en los míos.En ese momento, una llama recorrió mi cuerpo, inhabilitando mis músculos, generando en mí una relajación absoluta, mientras de mis ojos encarcelados se escapaba una lagrima. Sus labios acariciaban los míos con pequeños besos sedosos y dulces. Su mano acogió en su vientre, mi rostro y con un tenue roce se fue. La lágrima caía por mi mejilla paseando por donde poco antes había estado su mano. Tarde unos segundos en volver de ese viaje, en volver a abrir los ojos. Tarde unos segundos en volver de un sueño. Aunque en mis labios residía su sabor a caramelo. Mi lengua camina por el contorno de mi boca, el recuerdo se fija en mi mente y una sonrisa perenne ilumina mi ser. Las pequeñas cosas son la que nos hacen grandes.



Insthar Malar.




(28/11/2008)
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