miércoles, 4 de agosto de 2010

NADIE



Esa tarde nadie la buscó, nadie echo de menos su presencia, ni sus pasos silenciosos. Nadie.
Como cada día, el despertador sonaba a las seis de la mañana, ella imperturbable seguía tumbada en la cama, con los ojos abiertos y la mirada perdida dirigida al techo. Así llevaba varias noches, sin poder abrazar a su amado Morfeo, aquel que le otorgaba los deseos más anhelados, los sueños más imposibles. Pero ese día sería diferente.la alarma sonaba fuerte y rotunda, golpeando las paredes y las ideas de la joven, que seguía impasible, desnuda sobre la cama.
Entre las rendijas de la persiana se filtraba el sol, que comenzaba a calentar el cuerpo catatonico de ella. Perdida entre un mar de preguntas ,dudas e inquietudes que aniquilaron ,con un desgarrador golpe su cuerpo, arrastrándolo a una agonía lenta y cruel.
 Presa de un remolino aterrador , capturando su mente para trasportarla a la isla de la locura. Cientos de personajes extraños habitaban su pensamiento, los escondrijos de sus recuerdos eran machacados por frenéticos capuchinos de sonrisa hiriente. Los sueños eran cortados por gigantescas tijeras en manos de tétricas enanas vestidas de muñecas de porcelana, mientras la esencia de la joven gritaba sin poder impedir esa intromisión vandálica. Miles de flechas humeantes colapsaban el oscuro cielo de su espacio, cayendo sobre lo que más amaba. Dagas que penetraban sin vacilaciones, en la carne de su hada mágica ,aquella que hasta hace días la hacia volar manteniendo la ilusión. Todo iba pereciendo al compás del tiempo...
Una guerra sin tregua en una mente a la merced de las corrientes marinas de una isla perturbada. Una batalla perdida a expensas de que el batallón vencido rindiera pleitesía al vencedor. Una pelea que termina con un cuerpo en descomposición, sobre las sabanas de suaves colores de una ordenada habitación.

Nadie la echo de menos, nadie recordó su nombre, ni su rostro.Nadie extrañó a esa joven de mirada tímida y sonrisa sincera. Nadie.
Una noticia más . Tan solo, quedó como un cotilleo más en el barrio, entre el aumento del pan en la panadería de lían y el ultimo lío de faldas de Colon 24.

El hedor emergía de su casa, llamando la atención de la vecina. En media hora , la policía se personó en la casa, echando abajo la puerta y encontrándose una estampa dantesca. Una niebla espesa y extraña cubría la habitación, toso seguía ordenado como una despedida ansiada. Al entrar a la habitación, la putrefacción se adentro en sus sentidos, grabando a fuego en su memoria la imagen de una bella joven consumida. Su piel convertida en el único vestido de sus huesos, sus órganos convertidos en una masa podrida y insignificante, su rostro apagado ,tan solo guardaba una mirada intensamente embaucadora que todavía conservaba un precioso verde esmeralda.

Todo principio conlleva un final...

Tan solo te extrañaran ,cunado te necesiten
 Insthar
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