jueves, 5 de agosto de 2010

ENCONTRÓ SU LUGAR...(NADIE II)


A su espalda notaba algo extraño. Poco a poco, y ante la incomodidad de estar apoyada sobre algo duro que le molestaba en su delicada espalda, despertó de un olvidado sueño. Le costó despegar sus parpados, que habían estado mucho tiempo cerrados, el viaje había sido largo y agotador ,aunque ella no recordaría nada de él, ni de su anterior existencia.
Cuando la vista se fijó en lo más cercano que tenía,  se asustó. Estaba rodeada de unas pequeñas ramas, arboles esqueléticos, pero cargados de pequeñas hojas verdes, y alguna florecilla amarilla y azul. Estaba magullada y su piel marcada con pequeños arañazos, de haber descansado en un lugar inapropiado.
Cuando ya se hizo al lugar, al bosque donde había aparecido, sin entender el cómo ni el porqué, prestó atención a las molestias de su espalda. Mientras acercaba su mano a ella, pensó que posiblemente sería un golpe de alguna caída, o esas malditas ramas que le habían producido alguna herida más importante, pero cuando su mano toco la espalda. Su tez quedó blanca, como las rosas que la miraban desde el otro lado del sendero, pues tocaba unas alas, unas alas muy finas pero fuertes.
Sus ojos volvieron a mirar su cuerpo, pero permanecía igual que siempre, o eso recordaba ella. Entonces saltó de su cama de hojarasca y ramas, y giró frenética sobre sus pies, intentando como un perrito buscando su cola, cazar a sus alas. Pero solo podía que ver unas estrellas que emergían de ellas, un polvo de chispeantes colores que convertía las ramas en largos regalices que la abrazaban entre risitas.
El susto fue tremendo cuando las rosas se dirigieron a ella.Entonces cayó anonadada al suelo, dejando su pequeño trasero dolorido por la caída, y con la boca abierta, las escuchó.
Ellas le explicaron su nueva esencia, esa misma noche había nacido entre las ramas .La trajo la brisa de la noche, mecida por la luna y custodiada por las estrellas. Las alas le crecieron al salir el sol, y sus poderes llegarían pronto, cuando el mar bañara su cuerpo. Entonces serás un ser del bosque Aziwa. Le explicaron, que eran los seres mágicos más completos, pues al entrar en el mar eran unas preciosas sirenas, en el bosque unas joviales hadas, en busca de la magia en los ojos humanos, pues eso es lo que las mantenía en vida. Se podían fundir con el aire, siendo una brisa de la mañana, o un huracán imparable. Todo era posible para estos seres, que habían sido originados por los cuatro elementos, formando un mundo mágico en un bosque perdido.
La joven Nyala, no podía creerlo. En su mano descansaban a la espera de su decisión, cualquier camino, cualquier deseo que tuviera, tan solo debía desearlo con fuerza y volaría o sus piernas se convertirían en unas preciosa cola plateada.
Pero del entusiasmo paso a la tristeza. Miro a su alrededor, y tan solo veía flores que hablaban, ramas que se convertían en regaliz, nubes que se estrujaban para ofrecerles zumos de bayas. Un universo fantástico que embargaba los sentidos, pero…. solo ella.

- ¿No hay nadie más como yo ¿

- Ese es el único inconveniente… tendrás que encontrar a aquellos a los que deseen tener cerca de ti. El universo te obsequia con unas alas y una esencia mágica, pero tú debes decorar las paredes de tu vida, los rincones, pintar las paredes y tener cada día sobre la mesa, un gran ramo de ilusiones y lilas, son muy charlatanas pero su fragancia envolverá tu casa de vida.
- Y como puedo empezar ¿?


- Comienza por mirar con el verde de tus ojos, nunca dejes que el gris los capture. Vuela, no dejes nunca de volar, aunque tus alas estén manchadas del barro del camino, aunque las aten con fuertes cuerdas…no dejes de volar. Observa a tu alrededor, todo te habla, hasta las luciérnagas, y los grillos. Incluso la dama de noche, que con su aroma te embelesa….ella tambien te habla. Escucha y observa…. Y encontrarás lo que anhelas.

Nyala intento recordar todas las cosas que la rosa le había dicho, mientras se despedía. Giró sobre sus talones y miro a su alrededor , tan solo podía ir por un sendero estrecho ,acotado por esas ramas tan sabrosas, cuando volvió a girarse para preguntarles una última cosa, las rosas ya se habían esfumado …
 Suspiro ante la aventura que se abría ante ella…y comenzó a andar. 
Todo principio tuvo un fin… y algunas veces, se nos abren mundos exquisitos tras pasar la frontera de lo extinguido.



Esa joven que se dejó llevar en la cama de suaves sabanas, ha emprendido un nuevo camino en un mundo mágico, muy lejos de ruido de sirenas, y de los cotilleos de las vecinas.
Muy lejos de allí, está su lugar.
Insthar



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