viernes, 26 de noviembre de 2010

FUERA DE COBERTURA


Incluso el sol se quedo en su cama , esa mañana. Esa misma noche, llamó a su jefe y le pidió la baja. El astro rey ,le dijo que estaba constipado, y que sus estornudos incontrolados podrían llenar de luz hasta la destrución a cualquer habitante de la tierra.
Esa noche, se cubrió con su manta plateada, se acurruco mientras intentaba que la energía volviera a fluir por sus venas. Sentía frio, algo inudito para un ser caliente como él. Sus dientes comenzaron a castañear, ganandose la reprimenda de las estrellas, que entre risas veían como unos jovenes hacían de las suyas en la tierra.
El sol cubrió su cuerpo, apagando por completo su ser, bajo esa manta opaca, y el silencío le acompaño a la inconsciencia. Desaparecido, todos se preguntaron donde se encontraba el sol. Hartos de dias oscuros, de lloviznas impertinentes, y un frio polar, todos requerían el calido abrazo del sol, pero este seguía fuera de cobertura.
Las nubes se hicieron más oscuras, su enfado generaba una energía en ellas incontrolable, su ira se estrellaba contra el viento ,haciendo que docenas de rayos iluminarán el cielo, de una luz inquietante y tetrica, que nos dejaba en la más negra oscuridad.
El sol, seguía resguardado en su cama, hasta que una pequeña hoja cayó sobre él. Atemorizado ,intentó quitarsela de encima, pues esta corria peligro, su calor era abrasador. Pero ,no tardó en darse cuenta que la hoja , estaba pereciendo y en si, tan solo su calor, le haría reaccionar.
Se levantó de un salto, cogió con delicadeza la hoja en su mano, y fue en busca de las nubes, que estaban cargando entre carcajadas toda su ira a  la tierra.
- Chicas, creo que ya no hacen falta vuestros servisio : les dijo el sol , con una sonrisa jocosa en lus labios.
El enfado crecía por momentos, pues la diversión estaba asegurada. A regañadientes, las nubes se marcharon y dejaron paso al sol ....

Esa mañana , me levanté de la cama, y mis pasos me dirigieron a ver el cielo. En el camino, me tropece con todo lo posible en una casa tan pequeña, para encontrar la ausencia del sol. Se comentaba que estaba de baja ... Sin él, mi dia perdería un pokito de luz ... y tan solo, se me ocurrió una cosa...ir en su busca.
En mi camino, encontré gigantes de hierro que quisieron arrollarme, dioses del mar que refrescaron mi dia, y un pequeño oso panda ,que me estrujo en sus mullidos brazos, un pequeño duende que me dio chocolate caliente para el camino y una bruja que me dió unas pocimas magicas.
El dia terminó, agotada me quede dormida ,acurrucada bajo un arbol .... alli me desperté esta mañana, mientras el sol calentaba mi cuerpo.
Insthar

Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.


Khalil Gibran
Publicar un comentario