miércoles, 22 de septiembre de 2010

PUTREFACTO




Inexpresivo, taciturno ,enarbolando pensamientos decadentes ,vacuos y sin sentido. Extraviado entre hojas secas, tormentas de rayos eléctricos, asfixiantes parlantes de lengua bulliciosa que lanzan sus inútiles proyectiles contra su aura abúlica, capaz de mutilar las vivaces energías ajenas, hasta esparcir como veneno su desgana .
Lúgubre esencia que corrompe sus órganos, degradándolos hasta la putrefacción, deshaciéndose la joven carne entre ácidos pestilentes. Cuna de larvas de repulsivo tacto, movimientos lentos y sensuales que ostentan altaneras, entre los restos de ti mismo. Hijos de tu carne que se alimentan de tu desidia, en cada bocado tu rostro refleja la palidez del moribundo. Un ejercito poderoso que conquista cada centímetro de tu cuerpo, a cada mordisco de tus vísceras. La acidez de tu propio veneno les quema la piel ,convirtiendoles en monstruos carroñeros.
Un túnel entre sombras ,chirriantes risas que congestionan tu decadente mente, caricias pegajosas que descomponen la piel marchita de tu espalda, como pequeños granos de arena que se esparcen por la tierra cayendo de una estatua , perdiendo la imagen que representa. Perdiéndote en el piélago.
La sangre negra pide paso por tus orificios, el ácido remonta la empinada cuesta de tu garganta, vomitivas ideas se abren camino hacia el universo, agarradas a tu viperina lengua, tu cerebro pierde su adherencia y rebota enloquecido en su cárcel de hueso, mientras los líquidos esenciales se acoplan frente al yunque, esperando la sirena que anuncie su salida...tu fin.
Un estruendoso rayo colapsa tus sentidos. La quietud aflije a los irreverentes insectos, larvas sidiosas,demonios repugnantes que absorvían tus esperanzas. Todos esperan algún acontecimiento.
Un tremendo sonido que rasga el cielo tapado, choca contra el cuerpo moribundo en alma, y lo parte en dos, aniquila a manos del fuego a cada larva carroñera que con sus dientes exterminaba la luz de tu cuerpo, abrasa las heridas impidiendo tu degradación , y mitiga el dolor de la desorientación de tu alma.
Un rayo que abre el camino hacia un nuevo ser, que purga las negruras de una mente obscenamente amarga.
Un impulso eléctrico que reverdece las raíces de la ilusión, que aviva el fuego de unos ojos apagados y hierve la sangre de un ser inerte en el universo rojo de su corazón.

No esperes a que un rayo parta tu cuerpo y salta sobre él,para sentir su poder ....

 
Insthar

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