sábado, 18 de abril de 2009

LAGRIMA




Una gota de agua salada se dispone a abandonar la puerta de mi alma. De mis ojos se precipita por mi mejilla, hasta rozar la comisura de mis labios, tan amados hace ya mucho tiempo y ahora olvidados. Lentamente surca su camino, recordando cada instante, cada mirada, cada estremecimiento de mi cuerpo ante mi destino. Entonces, mis lágrimas eran pajaritos enjaulados, acorraladas sin conocer la belleza del mundo .Atrapadas deseando mi infortunio para disfrutar de la libertad. Un futuro se abre ante ella, ante esa alegre lágrima que navega por la ilusión y los sueños, cruzando mi cuello, pero algo le hace mirar atrás. Le saludo con un parpadeo y le mando compañía para su viaje. Cogidas de la mano surcan mi hombro, mientras yo aparto mi tristeza y la esperanza se acomoda en mi pecho. Suerte.
INSTHAR MALAR
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