martes, 21 de abril de 2009

ABISMO


Junio .En la calle se afanan los duendes de la luz en construir un mundo arrebatador y mágico que tan solo unos pocos podrán disfrutar. Despierto con una sonrisa, un sueño precioso me acompañó esta noche calurosa, pero el azar y mi memoria me impiden recordarlo y que me guie en este día que comienza. Me doy los buenos días frente al espejo del baño, me dedico una sonrisa y me prometo mantenerla durante todo el día, aunque las nubes invadan el cielo azul.
La música suena en toda la habitación, cada momento de mi vida tiene una melodía y esta mañana escucho a un grupo que me hace volar. “Un día en el mundo “ de Vetusta Morla. Abro los brazos mientras giro sobre mi, cantando el estribillo .He dejado mi habitación diminuta y tan solo con una pequeña ventanita,por donde me escapo, para aparecer en un valle verde con un campo de trigo ,donde correr sin meta. Que sensación .La canción va terminando y vuelvo con una energía desbordante a casa. Opto por unos shorts blancos y una camiseta de tirantes de color verde aceituna .Cojo mi bandolera, con miles de cosas en su interior y salgo al mundo .
Pillo descuidado a un despistado duende, que andaba curioseando por la esquina .Le saludo con la mano y le guiño un ojo. Es Jiné siempre se retrasa. El sol ilumina este paraíso, florecillas circulan por el aire llenando de color el cielo, el aroma a croissants recién hecho hace camino hacia mi olfato, que gustoso aprovecha esa ocasión, y sin querer evitarlo ,me adentro en mi lugar favorito . La pastelería de Claudia .
Pastelitos de nata, palmeritas con yema tostada, bollitos de crema. Mi boca comienza a salivar, cuando me percato, de que no he saludado al entrar, hechizada por mi debilidad, los dulces. Levanto la cara tímida y avergonzada, como cuando era niña y me precipito por un abismo. Unos ojos negros me absorben y me lanzo en una salto sin paracaídas .No se como salir de esa mirada, no quiero salir¡¡¡.... Despierto de mis ensoñaciones, cuando el dueño del abismo me saluda y pregunta que deseo. Me pregunto si de verdad querrá saber lo que deseo, pero decanto esa opción y le pido unos croissants. Mientras que me pone el pedido, no paro de mirarle tímidamente. Al recoger mi desayuno nos rozamos y nuevamente, nuestras miradas se enganchan .Unos segundos, en los que siento que navego a una nueva dimensión ,un nuevo mundo fantástico e imaginario, donde no tengo forma ni cuerpo ,tan solo mi esencia recorre el desierto azul junto a la suya. Una sonrisa mágica me despierta de mi sueño.
Salgo de allí, con mis croissants en la mano y con el apetito averiado. Un abismo ha conseguido que deje de lado a unos croissants recién hechos, todavía calientes y pidiendo a gritos ser degustados por mí ansiada boca y morir en mí estomago. Circulo por la calle pero sigo en ese abismo .En su mirada repleta de aventuras, sentimientos y de bondad. En ese abismo, he sentido lo que es surcar el aire, el frescor de la hierba en mi cuerpo, las partículas de mi ser han estallado ,en miles de lucecitas que acompañan a la luna en la noche, para engendrarse en el día nuevamente en mi.
Esa mirada... Quiero volver a nadar en ella, a dejar que mi esencia flote en su superficie, a liberarme de mi estructura, en su mar calmado. Esa mirada me desnuda. Aparezco ante esos ojos negros como una niña feliz e introvertida, como una mujer con sus sueños, como una hada que busca magia, como soy yo .Mil caras para una misma esencia. Ese abismo es mi perdición .


Insthar
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