martes, 7 de diciembre de 2010

AEROESTÁTICO





Un manto verde inmenso me protege de la dureza de la tierra y su humedad. Tumbada sobre ella, dejó toda mi extensión descansar ,mientras observo la calma que reina en este cielo tan azul, donde los pajaros se elevan con la potencia de sus alas en un vuelo esperanzador y hermoso. Nada les impide girar en volteretas increibles, dejarse caer en picado entre gritos fréneticos y extasiados, para recobrar la dirección de su vuelo en el justo momento de chocar contra el suelo.
Me dejo arrullar por las pequeñas hormigas que pasan por entre mis costuras, pequeños bichejos de cien patas que se esconden bajo mi colorida piel y sonríen al rozarse con mi suavidad y calidez. Cosquillas que me roban una carcajada y movimientos inquietos, que entre juegos expanden mi pecho de felicidad.
Todo está en calma, los bichitos descansan de los juegos sobre mi, los arboles chismorrean como las abuelas mirando a los niños juegar como locos, las flores se apuntan a la fiesta y comienzan a susurran junto con el viento , al tiempo que mecen su tronco, dejandose llevar por este aura tan hermosa.
Cierro los ojos, sintiendo cada molecula de mi esencia, fundirse con la electricidad del espacio, la armonia de los susurros del viento y la calidez del abrazo del sol. Me pierdo en mi limbo .... perfecto.

Siento calor. Un calor excesivo ,que acaba siendo doloroso. Siento calor¡¡¡ Me quemo por dentro, noto mi efimera anatomia como se expande repleta de calor. Me levantan de la hierba, sin poder impedirlo, haciendo saltar a mis bichejos, las flores comienzan a gritar, huyendo en saltitos imposibles ,perdiendo en el camino ,algún petalo rosado. Los árboles, asombrados ,comienzan sus cuchicheos, enredando sus ramas en una historia para no dormir ,que traspasará fronteras de hoja en hoja.
y yo ,sigo expandiendo mi infima silueta, enervando mis sentidos, al tiempo que en mi interior , ese calor inmundo hierve mi sangre, derrite mis entrañas y deshace mis sueños.
Grito, pero nadie me escucha, grito mas fuerte y tan solo encuentro el eco de sus risas, el fuego desalentador que penetra en mi ser, deseoso de deshacerme en jirones...
Saturada de aire caliente, de presiones incontrolables contra mi cuerpo, agobiada por la ausencia de espacio en mi interior ,que sigue atorado por las llamas de la incomprensión y los colmillos del egoismo.
Me elevo sobre la tierra donde poco antes descansaba y disfrutaba delos pequeños placeres. Mi cuerpo es acariciado por las nubes pero apenas sineto su cariño, el intentar apaciguar mi ansiedad por sentirme explotar por este inmundo calor.
Mi ira descontrolada, mi paciencia perdida, un hastío acumulado y un cansancio atronador ,por fin arrasa con ese calor que penetraba por mis pies, que se consume sin el oxigeno que necesita, mi debilidad.
Suspiro, cierro los ojos por unos segundos y relajo mis telas abultadas.
Lejos queda la tierra.
Poco a poco ,sineto de nuevo el delisioso calor del sol, las nubes siguen con sus caricias, y los pajarillos, juegan a mi alrededor. Estoy volando ¡¡¡¡ Y es maravilloso....

En mis cesta, me percato que llevo compañia, ...esos bichejos intrepidos saltaren en ella....y no creo que queiran bajar. Un globo que viaja por el inmenso cielo ......
Nunca sabes donde pueden llevarte ese fuego abrasador ,que te quema .... a veces te muestra paraisos...


iNSTHAR
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