viernes, 26 de octubre de 2007

AZIWA II : LA ESCUELA DE HADAS

Publicado el 26/10/2007
Por Insthar Malar


La escuela de hadas.

En Aziwa se encuentra la academia de magia de las hadas de Swalior, donde vienen a aprender los secretos féericos, niñas de todas las tierras del mundo, y en este día comenzaba un nuevo curso. Allí se encontraban, en la plaza del colegio, Aurya junto a Everhis, contentas por que la reina feérica creía oportuno que la nueva inquilina tuviera una buena preparación académica.A unos metros de ellas, esperaba impaciente Sybarian, sola. Ella no había permitido a Calvarían acompañarla, pero no podía impedir que él la observara en la lejanía. Bajo esa atenta mirada, Calvarían pensaba en lo mayor que se había hecho en tan poco tiempo y en lo fugaz de esos años.En el balcón del edificio, sé presentó la gran reina feérica y saludó a todas las nuevas alumnas. - Bienvenidas a la Escuela de Magia .Bienvenidas a Aziwa, la ciudad de las hadas. Alehya es mi nombre y reina de las hadas, mi cargo. Pero a partir de este instante, seré vuestra directora. Deseo que vuestras ilusiones se vean cumplidas en este lugar, y que con esfuerzo, tenacidad y respeto, consigáis lo que anheláis. Vuestro sueño. Convertiros en un ser mágico.Al terminar, invitó a todas ellas a entrar en su nuevo colegio y su nueva casa. Una nueva forma de vida emergía ante ellas.Las chicas empezaron a entrar en aquella casona antigua pero excelentemente conservada y decorada. Impresionadas por aquel lugar, abarrotado de grandes lienzos con motivos de la naturaleza y cultura e historia féerica, enormes jarrones de madera con preciosas flores que no marchitaban y que impregnaban el ambiente con su perfume, tardaron en advertir una especial compañía. A los laterales del pasillo de entrada se encontraban unos pequeños seres que serian de gran ayuda en su estancia en la escuela. Eran duendes, que estaban encargados de acompañar a las nuevas alumnas. Debido a su pequeña estatura pasaban desapercibidos habitualmente.Los duendes comenzaron a pronunciar los nombres de sus protegidas, y ellas se acercaban a sus tutores. Cada duende se hacia responsable de las necesidades de 3 niñas, a las que acompañaría a sus aposentos y explicaría el funcionamiento de la escuela, para posteriormente dirigirlas a salón de actos, donde conocerían a los profesores.Aurya y Everhis rezaban todos los hechizos que conocían con el fin de que les tocara en la misma habitación. Lo que no sabían, es que en aquella situación, Alehya había lanzado un hechizo de protección contra la magia para toda la casona y cualquiera que intentara utilizar sus poderes, no podría. Finalmente la suerte estuvo de cara y saltando de alegría seguían a Jefly, que les presentó a su otra compañera y les acompaño a la habitación del Cedro. En el camino se cruzaron Aurya y Sybarian, que mantuvieron la mirada con la sensación de conocerse.Sybarian, absorta en sus lucubraciones sobre esa niña que había visto pasar, seguía a su duende Yessu. Sus nuevas compañeras le sacaron de sus pensamientos al llegar a la habitación del Nogal, con preguntas sobre su ciudad, su nombre y sus gustos. Sin muchas ganas de responder al interrogatorio, manifestó su cansancio por el viaje y se tumbó mientras llegaba la hora de conocer a los profesores. Yessu, sonreía bajo su sombrero, sabiendo que Sybarian no aguantaría con la impertinencia de sus compañeras. El duende les dejó un tiempo para acomodarse, mientras iba a cotillear con sus compañeros. Llegó el momento de conocer a los profesores, todas las alumnas se encontraban el en salón de actos, cuando irrumpió en la sala una bandada de pájaros que se convirtieron en una estilizada hechicera conocida como Piupa, bajo la estupefacta mirada de las niñas. Se originó un revuelo por aquella intrusión, que solo acalló ,el baile de florecillas del bosque por el pasillo central de la sala .Eran de todos los colores y formando una preciosa silueta, bailaba al son de los silbidos del viento, hacía piruetas hasta el atril para convertirse en Margy. Retumbaba la sala por los aplausos, hasta que se hizo el silencio al notar que por las paredes corría una enredadera hacia el centro del escenario, era Yedra. Las chicas se miraba unas a otras, desconcertadas por lo que estaban viviendo. De repente, una luz cegadora dió paso a Aleyha, la regente de la escuela, qué agradeció la presencia de todas ellas allí y presentó a sus profesoras.- Señoritas, les presentó a Piupa, les enseñara a desplazarse por el aire, tele trasportación y los elementos de vuelo. Además de convertirlas en unas educadas damas.Piupa saludó con un aleteo de sus alas y volvió a su asiento.- Margy les enseñara el poder de las plantas como parte curativa y para la utilización en hechizos y conjuros. También les instruirá en el arte de la supervivencia.Margy lanzó un beso de pétalos de rosa a modo de saludo. Las chicas entusiasmadas solo pensaban en realizar esos mismos trucos.- Finalmente, les presentó a Yedra, que se encargara de la historia de la magia y la exploración de otras culturas mágicas y sus métodos .Ella os abrirá la mente a nuevas experiencias.Yedra agitó sus manos levantadas por encima de su cabeza y de la nada cayó una bolsa de cascara de palmera que portaba todos los útiles que cada una necesitaría para las clases.

- Ahora pequeñas hadas, coged una bolsa y marchad a vuestra habitación. Cambiaros de atuendo y descansad. Se os avisará para la comida.Las hadas desparecieron en un instante y las nuevas alumnas comentaban lo acontecido en la sala.Aurya fijaba su mirada en Sybarian preguntándose de que la conocía. No recordaba nada pero sabía que conocía a esa niña. Se acercó a Sybarian seguida de Everhis que no comprendía sus actos. Se presento a Syb y le preguntó si por casualidad se conocían de antes.

- Hola, yo soy Aurya .Como te llamas?

- Soy Sybarian, encantada de conocerte.-Escrutaba la cara de Aurya sin recordar nada.

- Por casualidad tu me conoces? No se, es que desde que te vi esta mañana me da la impresión de que te conozco de antes pero no consigo recordar nada. –explicaba inquieta Aurya, mientras Everhis seguía la conversación interesada.

- Curiosamente a mi me pasa lo mismo. Esperemos que con el tiempo nos venga a la memoria de que nos conocemos-Comentó con una sonrisa.

- En que habitación estas, Sybarian? –peguntó Everhis

- En la del Nogal, con dos compañeras un poco pesadas.

- La nuestra es la del cedro y esta muy cerca. Podría preguntar si puedes venir a la nuestra?

- No se, eso se puede hacer?- preguntaba Syb con un atisbo de esperanza.

- Yo lo pregunto y a ver si tenemos suerte. –respondió Everhis

- Seria estupendo, Everhis.- respondió contenta Aurya. Aunque no se acordaba de ella, intuía que se llevarían bien las tres.

Charlando llegaron a sus habitaciones donde se emplazaron para verse mas tarde y seguir charlando en la comida. Hasta entonces descansarían de todas las emociones de esa mañana y cogerían fuerzas para las que estaban por llegar.
Publicado el 31/10/2007

A la caída del sol se oyó por todo el palacete el sonido de unas flautas que anunciaba l hora de la cena. Todas las jóvenes se afanaban por llegar al comedor para coger un buen asiento, y así no perderse detalle de sus nuevas y fantásticas profesoras.En la cena presidida por Alehya, se pudieron degustar los platos mas conocidos de la gastronomía feérica y otras especialidades de la cocinera que era natural del Mundo Jikel, donde estudiaban los mejores cocineros del universo conocido.En el menú había variedad de verduras, carnes y pescados, todo aderezado con las mejores hierbas del lugar. Pero hubo un plato que encantó a todos los comensales.El Kiganku, es un plato del mundo Jikel, y además de la especia que le da nombre también lleva esparragos, gambas y setas del bosque de Looug. Tras la cena ,la reina feérica ordeno a todas sus alumnas que volvieran a las habitaciones y descansaran ,pues mañana seria un día muy largo y agotador.Las chicas marcharon a la cama, excepto las tres nuevas amigas que se escondieron en el jardín del palacete. Aurya, Everhis y Sybarian habían congeniado a la perfección y no deseaban separarse nunca más. Todavía les preocupaba la sensación de que se conocían de antes, pero ninguna de las dos recordaba nada.Sin darse cuenta se hizo muy tarde y volvieron a la habitación intentando no despertar a nadie ,cuando tras una columna salieron su tutor el duende Jefly, dándoles un susto de muerte a las jóvenes.
- Jeflyyyy¡¡¡¡ que susto nos has dado¡¡¡¡-le recriminó Everhis que lo conocía desde hace mucho tiempo.
- Chicas no tendríais que estar durmiendo hace horas? Que hacéis aquí?-Les preguntó sabiendo ya la respuesta
- Nada, hemos bajado a beber-Respondió Everhis, ya que Aurya y Syb todavía temblaban del susto.
- Everhis, soy pequeño pero no tonto…- Jefly anonadado por la osadía de su amiga.
-Bueno ya esta bien de cháchara antes de que despertéis a los demás ,iros a la cama .Y mañana hablaremos.
- Buenas noches- se despidieron de Jefly que todavía reía por la situación y volvieron a la cama
En la oscuridad de la noche, algo atormentaba a Aurya. Las pesadillas de un tiempo lejano y olvidado volvían a su mente. Recordó a una familia que la conocía. A un hombre osco y malhumorado y a una mujer agotada por las obligaciones. Soñó con una niña .Su mejor amiga, era Sybarian pero no tenía ese nombre. Corrían contentas por el bosque hasta que…se despertó sobresaltada, jadeante por el temor de su sueño. Ya recordaba a Lianna, la que ahora se llama Sybarian, ella era su amiga. Tuvieron un accidente y ahora lo recordaba todo tras unos meses de olvido. Aurya corrió a la habitación de Syb para contárselo todo, sin temer a las represalias de su tutor. Despertó a Syb y le contó lo que había soñado, sus recuerdos.
-Syb, despierta, ya te recuerdo¡¡¡¡. –dijo Aurya ante el estupor de Syb por su intrusión en la habitación.
-Pero…que haces….aquí...-Todavía dormida no entendía nada.
-Ya se de que te conozco, eras mi amiga.-Aurya insistía.
-Cuando ? Te acabo de conocer-respondió Syb.
-Tuvimos un percance y yo perdí la memoria y las hadas me encontraron y tu , no se que pasó contigo.-Explico Aurya.
Al oír tales explicaciones que concordaban con sus circunstancias, despertó de repente con necesidad de conocer más de los recuerdos de Aurya.
-Tu, te llamabas Lianna, vivías con tu familia en mi pueblo, éramos amigas y te perdí la vista cuando nos caímos en el pozo.-Entusiasmada por sus recuerdos, no paraba de sonreír y abrazar a Syb, el único vinculo con su familia.
-Yo no recuerdo nada, lo siento. Pero podríamos buscar a tu familia ahora que recuerdas algo. Qué te parece si mañana se lo comentamos a Everhis y que ella nos ayude con la reina Alehya? , así encontraremos a nuestras familias-planificado el mañana se despidieron .
Aunque las dos sabían que no podrían dormir mas esa noche por los nuevos acontecimientos.A la mañana siguiente y tras poner al tanto de lo sucedido esa noche a Everhis. Esta habló con su hermana, que ayudó a las chicas como pudo. Alehya mandó llamar a las dos jóvenes a su alcoba.
-Hola, como están? Me ha contado todo lo sucedido el hada sanadora Everhis y he tomado una decisión. Este tema es importante y he avisado al Caballero Calvarían, tu tutor Syb, para que os ayude en vuestra búsqueda. Vendrá en una luna, y os acompañara junto con dos duendes al pueblo de Aurya.
-Muchas gracias Gran Reina. No podré agradecérselo suficiente en toda mi vida-respondió Aurya.
-My bien, pero hasta entonces retomareis las clases, de acuerdo?
-Por supuesto Gran Reina.-Concluyó Syb con una reverencia junto a Aurya.
-Os podéis marchar, os llamare cuando llegue El caballero Calvarían.
Pasaron dos días hasta que Alehya requirió la presencia de las dos jóvenes .Había llegado Calvarían junto a Plextor su gran amigo.
La reina les explicó detalladamente la situación a los dos guerreros y esperó la presencia de las jóvenes para despedirse de todos, mientras los duendes al servicio de la Reina preparaban los caballos y víveres para el camino. Tras los saludos pertinentes se embarcaron en un viaje largo y tortuoso por el bosque, los acantilados de Huiilok y otros condados vecinos que precedían al imperio de Grandlath.
Aurya con una mezcla de anhelo y desasosiego, imaginaba el reencuentro con su familia después de tantos meses.
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