lunes, 22 de octubre de 2007

AZIWA:CIUDADELA FEERICA IV

El bosque de Swalior
Publicado el 22/10/2007
Alehya, la reina féerica, se acercó seguida de su cortejo a la habitación donde se encontraba la invitada. Todos allí congregados le saludaron con respeto y admiración. Con una energía infinita y belleza etérea, saludó a Dulsthar cariñosamente:
-Hola pequeña, Yo soy Alehya, la guardiana del bosque y reina de los féericos. Seguramente tendrás muchas preguntas que hacerme pero pueden esperar, es más importante tu salud. Como te encuentras esta mañana? – miraba sonriente a su nueva inquilina.
- Hola Gran reina, estoy mejor pero no recuerdo nada, y me angustia no saber que me ocurrió.-temerosa de disgustar a la reina miraba a Everhis pidiendo aprobación y consuelo.
-Mi pequeña, te encontramos en el bosque, inconsciente en un pozo con diversas heridas, y el tobillo fracturado. Estabas sola aunque según los duendes había otra niña contigo que marchó a pedir ayuda. La esperamos pero no volvió.-
-No puede ser, no recuerdo que pasó –empezó a llorar pensando en su futuro ,y en que haría si no sabia donde se encontraba su familia.
-Tranquila mi niña, te quedarás con nosotros hasta que recuerdes algo. No temas te ayudaremos.-le pasaba la mano por el pelo de la joven intentando calmarla. Ella notó un torrente de energía que le daba vida y le borraba por momentos de sus preocupaciones.Poco a poco se fue acurrucando en el jergón y cerró los ojos. Durmió plácidamente durante todo el día gracias al hechizo y a la energía que le trasmitió Alehya.Por la noche, Everhis le llevó la cena a su habitación y se fueron conociendo un poco más.
- Hola Everhis, me alegro de verte¡.-saludó efusivamente Dulsthar.
- Hola ¡¡ como estas esta noche? Tus heridas van mejorando pero cuando cenes te pondré un cataplasma en el pie para su recuperación, de acuerdo?- la voz de Everhis era como el sonido de las aguas bajando por un rio. Dulsthar se relajaba cuando la tenía a su lado.
- Vale.-aceptó contenta Dulsthar
- Sabes como te llamamos aquí en la colonia? –le pregunto la afanosa hada.
- No, como me llamáis?-respondió intrigada
- Como no sabemos tu nombre verdadero ,nos referimos a ti como Aurya, te gusta?-dijo Everhis
- Si, es muy bonito, pero me gustaría saber de donde vengo y como me llamo.-dijo con un halo de tristeza en sus palabras.
- En eso no te podemos ayudar todavía pero intentaremos saber más de ti. –concluyó Everhis.-Mientras podrías estudiar aquí con nosotras y que algún día sea un hada como yo. Nos lo pasaríamos muy bien.
- Pero tendría que pedirle permiso a la reina ,no?- pregunto la Nueva Aurya
- Si, pero eso lo arreglo yo, Alehya es mi hermana mayor, y hablaré con ella.Everhis abrazó a Aurya contagiándole la alegría de una esperanza .El mundo y sabiduría féerica se abría ante ella. Y no podía desaprovechar la oportunidad de convertirse en hada de los bosques de Swalior.Sybarian se levantaba inquieta esa mañana, sabía que sería duro despedirse de su querido tutor que había hecho tanto por ella en todo ese tiempo, pero era lo mejor para ambos y con el tiempo Marcelus Calvarían lo entendería.Bajó de se alcoba hacia la cocina y allí se encontró a Marcelus avivando el fuego para calentar la leche. El, siempre caballeroso, le tenía preparado un exquisito y opíparo banquete de despedida, aunque manteniendo una actitud contenida y seria.En la mesa de la cocina, había queso fresco con miel, hogazas de pan con rodajas de tomate, unas piezas de fruta, y unos trozos de carne seca con aceite de la zona, además de un poco de zumo de uva morada y leche de cabra. Asombrada, Sybarian se lanzó al cuello de Calvarían llorando de felicidad y dándole gracias por todo lo que había preparado. Calvarían intentó mantener la compostura pero le fue imposible. El cariño que le provocaba esa niña, su niña, le impedía enfadarse con ella aunque no compartiera su decisión. Se abrazaron, sería la última vez en mucho tiempo, pues en la colonia de Swalior no podían entrar aquellos que no fueran féericos. Y Calvarían no lo era.
-Gracias Marcel – dijo Syb
-Syb, desde que te encontré hace ya mucho tiempo, solo he querido lo mejor para ti y por ello, he luchado y luchare hasta la muerte. Quiero que sepas que en esta casa siempre serás bien recibida, siempre estaré aquí para ayudarte.-Syb le escuchaba ,recordando todos los buenos momentos que pasaron juntos ,aprendiendo infinidad de cosas desde como comportarse en una cena hasta como utilizar la daga de plata que le regaló en su 15º cumpleaños. Calvarían prosiguió–Entiendo que quieras buscar nuevos mundos, conocer nuevas gentes y aprender cosas que yo no te puedo enseñar pero solo te digo una cosa .- hizo una pausa pues el dolor de su alma no le dejaba respirar-Confía en los que te quieren .
-Marcelus, siempre estarás en mi corazón- se abrazaron nuevamente sintiendo las vibraciones de cada uno y guardando en la memoria ese momento.
-Ahora almorcemos y salgamos camino a tu nuevo hogar.Tras cargar sus pertenencias en su yegua blanca, Syb montó de un salto en ella y comenzaron el viaje capitaneado por Calvarían a lomos de su caballo alazán. Cabalgaron sin descanso y en silencio hacia los bosques de Swalior.
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