miércoles, 9 de febrero de 2011

PERSEGUIRÉ


 Sus pasos perdidos la trasportaban por un camino con un definido destino, el calor de su pecho. Entre el gentio, que abarrotaba las calles de la ciudad, se deslizó hasta sus sentidos ,su perfume. Mientras se extendía por los orificios de su nariz, la piel se erizaba recordando sus caricias. Cerró los ojos, parada en el centro de la plaza, absorvió su perfume, hasta abarrotar su cuerpo de él. Lentamente abrió los ojos, sacó las manos de su chaqueta y emprendió la marcha en su busca.
Las primeras gotas de agua, mojaron su pelo y sus ropas, que se pegaban a su silueta. La lluvia se hizo más persistente, hasta convertirse en una cortina de agua, que no se llevó las ansias de encontrarle. Las gotas de agua se fundieron con el aroma de su piel, de su cabello y volaron hacia él.
La chaqueta le pesaba, y se desprendió de ella, dejandola abandonada en la calle. El pelo mojado se pegaba a su cara, al igual que la ropa insinuaba sus curvas. El frio buscaba un sendero que le cobijara en el pecho de esa preciosa dama,pero el único que conquistó esa morada, mantenía un calor ardiente en su interior, que era más salvaje cuando se encontraba cerca.
Las llamas se erigieron rotundas en su corazón, arrastrando a su ser al más arrebatador delirio , que le trasportó en volandas a su lado . Él, angustiado ,devorado por las ansias de encontrarl ,buscaba entre el vacio de las calles a su princesa, aquella que aun sin conocer ,sabia que amaba con locura.
Ishara, se pegó a su espalda, y pasó su brazo ,cruzando su pecho hasta acariciar su rostro. Había esperado tanto ese momento , que temblaba todo su cuerpo, su corazón acelerado ,pegaba fuertemente contra la espalda de él. Arturo ,cerró los ojos, descansando su alma, al haber encontrado a su musa ,a su diosa a su amor. Se giró, hasta caer cautivado por esos ojos azules con los que tantas noches había soñado. Ácarició su rostro con las dos manos, y sus labios,se unieron en un beso inolvidable, que les descubrieron sesnsaciones inimaginables y que nunca podrían olvidar.
La lluvia los empapaba ,pero nada importaba, borrachos por el suave tacto de sus manos, por el embriagados perfume de su piel, por el sabor dulce de sus labios, emanaban un calor inaudito ,como si estuvieran en el centro del sol, del universo.
Ishara, le cogió de la mano, y le instó a seguirla. Arturo ,obnubilado y increiblemente feliz, siguio su felino caminar. Tardó poco en comprender que para esa muchacha no existían reglas en sus deseos. En el descuido de un recepcionista que intentaba ligarse a una turista belga, se hizó con las llaves de una habitación del hotel.
- Sigueme ...: le dijo con una sonrisa picara, que enloqueció a Arturo.
Subieron en el ascensor, mirandose ,buceando en sus ojos, hablandose con la mirada todo lo que este tiempo habian callado por la distancia. Llegaron a la plata y entraron en la habitación.
Separados por unos metros de distancia. Frente a frente. Comenzaron a devorarse con la mirada, su lengua gritaban el deseo que nacía en su alma, mientras acariciaba sus labios. Sus manos recorrían ,lo que poco despues besaría su boca. El deseo  les quemaba por dentro. Bajo la atenta mirada, cada uno comenzó a desprenderse de la ropa mojada.
Ishara, se deshizo de su camiseta morada mientras él desabrochaba sus pantalones. Un baile insinuante  y sensual ,que llevó a la más excitante desnudez ...
Desnudos, unos frente al otro .... se acercaron en pequeños pasos ....
Continuará
Insthar
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