viernes, 2 de octubre de 2009

HADA DE HIELO VII




Tras medio día de camino y al caer el sol, decidió acampar esa noche en un claro del bosque. Allí encendió una fogata. Se sentó frente a ella en una roca y miro al fuego enfrascado en sus pensamientos. Añoraba a Golondria , pero ya no le atormentaba su recuerdo, entendía que cada uno tenía una misión y que la suya era cuidarle en la lejanía y haberle enseñado a amar. Se llevo la mano a los labios y lanzo un beso al fuego junto a una ramita de tomillo. Calvarían lo guardaba desde que en un encuentro con una bruja de Aziwa, esta le miro a los ojos y le dijo: -Gran guerrero, pronto necesitaras liberar tu alma de pesadas cadenas. Preparado estarás cuando despidas con un beso a tu carcelero .Para que su viaje sea placentero esta ramita de tomillo quemarás. Tu alma volara cual pajarillo, escucharás el sonido de la felicidad, mirarás con ojos límpidos de dolor y sentirás el amor por el sol, por el agua, por la brisa de la mañana, por la lluvia. Simplemente Vivirás. Ahora lo recordaba y seguía sus consejos, los cuales en su momento no dio mucha importancia a pesar de que Yaria le aconsejo que los escuchara, porque la sabiduría estaba en cualquier lugar.Su mente lo llevo a la primera vez que vio a Yaria, un ángel a que había llegado a su vida para ayudarle y que en poco tiempo se había hecho imprescindible .Un ser especial. Un ser mágico. Ensimismado en sus cavilaciones no se percató que a su lado se había sentado un duende.No tardo en comenzar a hablar, ya se conoce la impaciencia de estos.-Hola amigo, que le ha traído a mis tierras.Calvarían sobresaltado escuchaba una vocecilla pero no sabia de donde procedía.-Hola, hola, aquí abajo a su derecha, se que no de complexión robusta y enorme pero tampoco es para que me ignore de esa manera, caballero…. Porque si no le apago el fuego con un soplido y aquí te quedas heladito de frio, porque llevaras mucha espada pero aquí el que manda soy yo porque yo llegue primero y mando yo porque ayer vino mi amigo elfo a visitarme pero no se puedo a dormir no se porque pero no se quedó, y eso que mi mujer hace una comida muy rica pero el muy…no se quedo…. –el gnomo no paraba de hablar hasta que apareció su mujer recriminando su parloteo incesante. -Yimi, cállate que asustaras al caballero .Usted le perdone pero no lo puede evitar empieza a hablar y no para .Hola me llamo Lianne y mi marido es Yimi.-Hola señora, es un placer conocerles .Espero no importunarles pero necesitaba descansar y este era un buen lugar para hacerlo.-No importa, no tenemos muchas visitas por aquí y siempre se agradece nueva compañía. Comprenderá que estoy un poco cansada de escuchar siempre las mismas historias.-Le contó con un sonrisa picara en la boca.-Mujer, trae unos jugos para mojar el gaznate-mando Yimi a su señora.-No se preocupen vengo aprovisionado de todo lo necesario-comento calvarían-No puede marcharse de mi bosque sin probar el mejor jugo de bayas del universo.-De acuerdo.Tras compartir sus teorías sobre el tiempo que haría esa noche y el porqué la luna cambiaba cada 5 días de color, el duende pregunto por su misión. Y calvarían le conto sus aventuras en el bosque y su búsqueda de la orquídea morada.








-Busca la orquídea morada? –pregunto con los ojos saliéndose de las orbitas
-si, debo encontrarla para que me enseñen el camino hacia las luciérnagas Kool, usted sabe donde se encuentra?-si, por supuesto pero antes debe conocer su historia.la historia dela orquídea morada. Mientras, la señora del duende se acercaba con los licores y tomaba asiento para escuchar la historia que tantas veces su marido había contado, pero esta vez era especial pues ese caballero de porte elegante era una leyenda viva. Cuenta la historia que en las montañas azules de la comarca de jiugan se encontraba un lugar excepcional donde convivían los cuatro elementos. El agua, la tierra, el aire y el fuego. Era un paraje donde una cascada se precipitaba al vacio para caer a los pies de unas rocas que guardaban en el centro el fuego eterno. Una tierra rica en arboles, flores, incluso frutales exóticos que la brisa del norte aliviaba en los días calurosos. Fue este el elemento, el juguetón y viajero aire, el que trasportó en sus manos una semilla especial. Era una semilla diminuta de una flor extraña pero preciosa, la orquídea.





La Leyenda cuenta que de millón de orquídeas que surgen de la madre tierra, tan solo una esconde a un ser mágico con alma pura .Una tormenta un cargo contra un campo de orquídeas toda su ira destruyendo todas la flores que allí habian, pero una de ellas desprendió su esencia antes de caer destrozada al suelo. El Aire que percibió su magia recogió esa semilla y la llevo a su bosque. Hablo con sus amigos y tras las reticencias del fuego que era el más tosco, acordaron cuidar y dar vida a esa semilla. La plantaron cerca del fuego para que tuviera su calor en invierno, la tierra le ofrecía cada día sus mejores nutrientes, el agua la bañaba con su fresca materia al caer el alba y el aire le susurraba historias de sus viajes. Pasaron meses viendo nacer a esa flor .Cada día cada uno le daba un trocito de su sabiduría hasta que un buen día, la orquídea se hizo flor .Una flor extraña de un morado que advertía el sufrimiento de su destino. Esa flor estaba teñida de tristeza , la perdida de sus origenes la atormentaba. Solo había una oportunidad para esta orquídea morada y para que su corazón no se marchitara por el odio. Cada día el aire intentaba mediante su cariño robarle una sonrisa, incluso el fuego languidecía con la mueca de tristeza de la orquídea. La tierra no paraba de pensar una solución para la amargura de su pequeña flor y tuvo una idea. Las luciérnagas Kool, grandes sabias y amigas fueron las que tenían la misión de alegrar el corazón de la orquídea. Y para ello ,el agua les mando un mensaje mediante uno de sus inquilinos .En un día lunar aparecieron las luciérnagas Kool que al ver el alma de la orquídea , reunieron toda su energía y mediante un hechizo solo conocido por ellas desprendieron al alma de la orquídea de sus temores y de su dolor. Pero lo mas importante, es que a partir de ese momento esa flor se convirtió en una preciosa orquídea blanca y rosada que embelesaba a cualquiera que pasara a su lado, y que seria la encargada de enseñarle el camino al elegido. Esa orquídea con la ayuda de sus amigos consiguió cambiar su destino y emprender un nuevo camino.



Calvarían escuchaba atento la bonita historia y deseaba con todas sus fuerzas el conocer a aquella orquídea. Tras la historia el duende se despidió de su nuevo amigo y llamado por su esposa se fueron a su casa del árbol. Calvarían se recostó en su jergón y cerro los ojos, soñando con el encuentro con aquella orquídea morada.

Felices sueños calvarían, te estaré esperando para enseñarte el camino – dijo la orquídea.



Insthar
(16/08/2008)
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