sábado, 12 de septiembre de 2009

EL HADA DE HIELO



Calvarían, preparaba la cena en su morada del monte Gramil. Ésa noche cenaría solo. Las batallas contra los Perami ya terminaron hacia unos meses y tras visitar a Plextor en su hacienda, donde había visto las extensiones de cultivo de cítricos y aceituna que tenia su gran amigo, regresó a casa.
Se acercaba el verano, era una noche repleta de estrellas y con una ligera y fresca brisa que el cuerpo de nuestro guerrero agradecía. A la entrada de su casa, se sentó junto al almendro que plantó hace 5 años junto a Syb. Entre bocado y bocado a la tortilla de calabacines y berberechos que tanto gustaba a Plextor, Calvarían evocaba gratos recuerdos de su amada Golondria.
Tiempo atrás su corazón se rompió con la perdida de su amada y parecía renacer con la aparición de Sybarian. Pero ahora, volvía a estar solo. Sybarian ya era una jovencita inquieta e inteligente que buscaba un futuro. Un futuro donde la puerta se cerraba a Marcelus. Ella quería ser hada y lo conseguiría, pero sin él.
La noche se cerraba. La oscuridad se cernía sobre el cansado guerrero. Los búhos entonaban una melodía hipnótica que poco a poco transportó a Calvarían a un lugar mágico. Con un sueño muy profundo empezó su aventura.Calvarían apareció en un bosque, le recordaba al bosque de Swalior donde había batallado contra los perami tiempos atrás. Anduvo largo rato entre los arboles milenarios, y las preciosas flores, que la sanadora Everhis seguramente utilizaría para sus pociones. Se encontraba tranquilo y en paz .
La naturaleza siempre le había gustado. Le recordaba a su padre con el que salía a cortar leña y a buscar setas de pequeño. Un gran hombre que le enseñó a ser una buena persona y una gran luchador. Todas las tardes de sábado antes de la fiesta de la cebada, practicaban con la espada en un claro del bosque ante la atenta mirada de su madre y de su hermano pequeño que farfullaba historias para despistarlos. Y que alguna vez lo conseguía, sacando de sus casillas al joven Calvarían. Con una sonrisa en la boca rememorando viejos tiempos se acercó al rio flus, donde se refrescó con el agua helada que bajaba de las montañas. Se sentó en una piedra cercana al rio. Ensimismado miraba el rugir del agua , que encontraba su camino por mas obstáculos aparecieran en el .
Y eso le recordó a una mujer con carácter, Insthar Malar. Con un pasado difícil, se había forjado en fuego, guerrera sin igual, manejaba las dagas con elegancia y destreza. Mujer bella y de gran corazón, helado hasta la llegada de Jostor. Juntos eran temibles e implacables para los enemigos pero un gran apoyo para los amigos.Recordando los buenos momentos junto a sus amigos, decidió darse un baño que aliviara su calor, pero esperaría a llegar a la cascada que se encontraba un poco más al norte. Marchaba hacia la cascada cuando escucho un dulce canto tras unos arbustos. Siguió el camino pero el canto no cesaba y su curiosidad acrecentaba. El canto se hacia cada momento mas audible, parecía un grito de ayuda, que Calvarían no podía ignorar.Se aproximó con cautela al arbusto y la vio. Era una flor con un tallo largo y torneado como unas piernas bien formadas, los pétalos de un brillante color morado moteadas de amarillo y verde claro vislumbraban unas suntuosas curvas .Calvarían alargó el brazo y con la mano acercó la flor a su nariz. Robó su perfume .Un perfume embriagador que alivió sus pesar. En un instante, esa pequeña flor se convirtió en una bella hada.
Con su penetrante mirada clavó sus ojos en los de Calvarían y sintió todo el dolor que tenia en su interior. Su mirada se hizo mas potente, de color azul como el cielo, vació el horror que él guardaba .Calvarían fue perdiendo energía hasta desfallecer en brazos de Yaria, el hada de hielo.
Yaria, socorría los corazones perdidos, y Calvarían había perdido la esperanza de amar. El hada de hielo adoptaba la imagen de pequeña flor y aliviaba los males del alma a aquellos que apreciaban las pequeñas criaturas del bosque, como eran las flores. Con su mano, Yaria acarició el torso musculado del guerrero para sentir los latidos del corazón, y con su dedo índice le dio a beber un dulce elixir que lo despertó. Ella le cogió las manos y le infundió serenidad.Calvarían no pudo reaccionar ante aquella maravilla del bosque, se cuestionaba si era real o estaba soñando pero no entendía nada. Por un instante no recordó nada de su pasado. Solo a esa joven enigmática que le transmitía calor y una extraña sensación.-
Como esta Marcelus? – Yaria preguntó a calvarían como se encontraba pero el guerrero tan solo escuchaba una mágica melodía.
Tras unos segundos calvarían contestó.
-Bien, me encuentro extraordinariamente –Hipnotizado por esa mujer no atinó a decir mas.
-Soy Yaria, recuerda mi nombre.
-No podre olvidarlo,….. Yo…. Soy Marcelus Calvarían.
-Lo se, querido calvarían, escúchame y recuerda. No olvides mi nombre .Me tengo que marchar pero volveré. Cuando me necesites, escribe mi nombre en la hierba bañada con el rocío de la mañana y te visitare.
Con un beso en su mejilla se despidió. Desapareció en forma de miles de mariposas que revoloteaban alrededor del guerrero.
-Hasta pronto mi bella Yaria –con la mirada en el horizonte se despidió de una nueva esperanza.
Cerró los ojos y cuando los abrió, se encontraba en la entrada de su casa .Recordaba lo que le había ocurrido .Sentía todavía la frescura en su mejilla.Parecía un sueño pero acostumbrados a ellos, sabia que este había sido diferente, este sueño había sido real. Con un halo de ilusión y alegría se dispuso a entrar en casa .Al cerrar la puerta miró al bosque y apreció una luz azul que se alejaba .Y pensó en su ángel, pensó en Yaria.
Insthar
(16/08/2007)
PD: Recopilacion de historias sobre el hada de hielo, angel guardian del Guerrero Calvarian.
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