martes, 29 de septiembre de 2009

HADA DE HIELO V






A la ma
ñana siguiente, ya lucia el sol y la vegetación se mostraba en todo su esplendor y belleza. Las flores le hacían un guiño a sus visitantes girándose a su paso, los pajarillos les acompañaban con dulces cantos. Yaria caminaba delante de Calvarían que ya se encontraba mas relajado. Era un paseo precioso que ambos disfrutaron en silencio, robándole un poco de energía a ese lugar mágico.Tras una hora de camino, Yaria se paro y se giro para mirar a los ojos a calvarían .Quedaba la parte mas difícil para el en esta misión ya que el ultimo tramo y el mas importante tendría que hacerlo solo.

-Marcelus, aqu
í debo dejarte solo ante tu misión. Debes seguir el curso del rio hasta donde el cielo toca la tierra y las serpientes ocultan su lengua viperina…. Allíencontraras una orquídea morada que te dará
las instrucciones para encontrar a las luciérnagas Kool
Marcelus hacia tiempo que esperaba que Yaria le abandonara .Sabia que esto tendr
í
a que afrontarlo el solo, por que El era el elegido.
-Muchas gracias Yaria. Como siempre has sido un importante apoyo para m
í
. Espero volver a verte pronto.
-Por supuesto, amigo .Sabes que siempre estaré cerca de ti.

La leyenda contaba que aquel que se adentraba en el bosque m
ágico tendría que hacer frente a múltiples pruebas que dilucidarían sus intenciones y su energía interior. Si esta no era pura y bondadosa, no pasaría las pruebas, vagando por el bosque durante siglos buscando una nueva oportunidad. Y tan solo, mostrando su alma sin temores ni horrores conseguiría ablandar el corazó
n de las luciérnagas Kool, conocidas por su fortaleza y autoridad.
Calvar
ían se despidió con un tímido saludo de Yaria y emprendió la marcha. Tras unos instantes se giro y su hada ya no estaba donde la había dejado aunque él sabía que lo vigilaría de cerca.Paseaba a la orilla del rio cuando escucho algo. Alguien le hablaba, le llamaba… pero allí no había nadie solo estaba el con la naturaleza. Se paro en un claro y miro a todos los lados…. No pudo ver nada, su vista empezó a nublarse .Cayo al suelo y encogido empezó a gritar. Notaba una presencia en su cabeza, alguien le hablaba, le llamaba, le pedía explicaciones, pero el no conseguía vislumbrar de quien se trataba. La cabeza apunto de estallar cuando…. Todo paró.Calvarían dejo de escuchar aquella misteriosa voz .Se quedo unos instantes en cuclillas intentando entender que le había ocurrido, quien jugaba con el, y si aquello era parte de ese juego que debería pasar para conocer su destino. Sé irguió y comenzó
nuevamente el camino.
Pero en su cabeza no hac
ía más que preguntarse quien era esa voz.De repente, el suelo a sus pies se movía .La tierra se abrió y de ella emergió un aura blanca, brillante y cegadora, que hizo que nuestro guerrero atrasará su posició
n y se cubriera los ojos.
Era la dama del bosque.
-Bienvenido Gran guerrero calvar
í
an…que le trae a mi casa? –pregunto la dama
-Bondadosa y bella dama, estoy embarcado en una misi
ó
n muy arriesgada. Busco a las luciérnagas Kool, para que me muestren el camino hacia la libertad de mi pueblo.
-Complicada misi
ó
n.
Tras unos segundos la dama del bosque miro a calvar
í
an y dijo.
-Gran guerrero deber
ás pasar unas pruebas que mostraran la bondad de e tu corazó
n para poder entrevistarte con los seres Kool. Si no las pasas, te quedaras bajo mi orden.
Calvar
ían se acuclillo a modo de reverencia y agradeció la informació
n que le aportaba la dama del bosque.
-Y una cosa m
á
s, yo misma vigilare tus pasos. Puedes pasar.

Calvar
ían paso cerca de ella, y pudo notar la energía que deprendía. Siguió su camino y cerca de un árbol que parecía milenario empezó a notar que sus piernas se cansaban, se entumecían todos sus músculos .No podía caminar, ni moverse .Todo su cuerpo se estaba paralizando, se estaba convirtiendo toda su piel en corteza de árbol, rugosa y dura. Quedo paralizado junto al árbol milenario in saber como volver a su estado original.La desesperació
n le dominaba sin permitirle pensar, cuando en su hombro se poso una ardilla.
Aquella ardilla tan solo le dijo una frase:
-
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aun has de andar y de espaldas a lo ya andado.

Tras esas palabras, la ardilla descendi
ó del hombro de nuestro guerrero y se marcho, dejándolo convertido en una estatua de madera.Marcelus intento serenarse y no dejarse llevar por la negatividad de la situación y la poca esperanza que habitaba en su corazón desde que Golondria se marchó. No podía olvidarla .No podía entender su cruel destino.Una lágrima caía por su mejilla recordando su fortuna cuando recordóuna frase de Yaria.
-Eres el elegido. Tu coraz
ón volverá
a brillar cuando consigas vivir con su recuerdo.
Tras su marcha, calvar
ían no había sido el mismo, y la tristeza no le dejaba volver a mirar con esperanza. Solo si el bosque veía en su alma un poco de luz a su tristeza le libraría del hechizo del árbol milenario.Calvarían entendió que debería mantener el recuerdo de Golondria en un rinconcito de su corazón para poder culminar su objetivo. Intento pensar en otras cosas, en sus batallas ,en sus amigos ,en su infancia pero solo con el recuerdo de su amistad con Yaria comenzó a liberarse de sus doloridos y entumecidos musculos. Estuvo horas, trasportando a Golondria a un rinconcito virtual y recordando gloriosas tardes de amistad en la hacienda de Plextor e inolvidables conversaciones con Yaria en el bosque. Paso esa noche allí, luchando por volver a caminar y dejar de ser árbol. Pero solo con el amanecer y el resurgir de un nuevo dia, su cuerpo volvió a cobrar vida ,por sus venas corria la sangre y su corazón cansado volvia a palpitar ,esta vez por vivir .El recuerdo de Golondria permanecia en el ,pero en un lugar privilegiado y que no le impedirí
a aportar a su vida un poco de luz.

La luz que le brindaba ese nuevo amanecer.

Yaria convencida en la fortaleza de Calvarian sonreia satisfecha por el desenlace ed ese cruel episodio y le transmitio energia para las proximas pruebas.Calvarian sintio un escalofrio que recorrio toda su espalda y se acordo de su hada que sabia ,le cuidaba desde donde se encontrara.
Publicar un comentario