martes, 15 de septiembre de 2009

HADA DEL HIELO III

(Hacia el valle de las serpientes)



Calvarían a lomos de su yegua Alazán, cargada de provisiones para el largo camino, emprendía un viaje en el que su valor seria imprescindible. Cabalgaba por un camino, entre una arboleda de abetos , robles ydonde el rio estaba franqueado por moreras.El bosque era precioso, durante todo el trayecto, el agua del rio cantaba al ritmo de las ramas de los arboles, que mecía el aire y los pájaros sobrevolaban a Calvarian con divertidos giros en el aire.

Por un momento olvidó la causa de su viaje y se sintió un hombre en paz, hasta que una negra nube se cernió sobre la zona. Una lluvia suave pero insistente comenzó a caer, raptando del bucólico sueño a nuestro guerrero, que tuvo que buscar guarida y acampar esa noche. Bajo un árbol de grandes ramas se guareció del tiempo y de sus sueños. Estaba harto de soñar y quería respuestas .Esperaba encontrarlas con la ayuda de Yaria, en el valle de las serpientes. El hada le seguía de cerca pero no se dejaba ver. Su protegido estaba vigilado por Hella, la más temible espía de los perami. Esa fue a la mujer que Calvarían vio en el mercado, antes del comienzo de este viaje. Preparada por los mejores guerreros Perami en las artes orientales de lucha y estrategia, nunca nadie la había ganado en un enfrentamiento contra ella, gracias a sus poderes telepáticos que hacían enloquecer a cualquier contrincante, al punto de llegar a convertirlos en su juguete. Por eso Calvarían necesitaba la ayuda de Yaria a pesar de ser un poderoso guerrero, no podría soportar el poder mental de Hella, acabando así bajo sus manos.

Tras cerciorarse que nadie rondaba a Calvarían, Yaria se dispuso a visitarle .Parece que por ahora le llevaban ventaja a sus espías y tenían una mínima seguridad. Calvarían estaba preparando su jergón cuando noto un escalofrío por la espalda, sin girarse saludo a su protectora.

- Buenas noches, querida Yaria –saludo sin mirar a la joven.

- Buenas noches, guerrero. –saludo a su vez con una sonrisa turbadora.

-He pensado en acampar aquí esta noche, hasta que escampe la tormenta y amanezca .Te quedaras conmigo, mi dulce ángel.-Cuando le miraba a los ojos, calvarían sentía renacer. Una sensación de poder, de libertad que le llevaba a expresar lo que sentía sin miedos.

Sin perder la sonrisa, Yaria le pidió su mano y se la llevo a su mejilla .Calvarían sintió una suavidad helada casi etérea y con un susurro, ella le dijo:

- Aunque tus ojos no me vean, tus manos…no toquen mi piel, aunque no tengas mis abrazos siempre me sentirás cuando busques en tu corazón.

Poco a poco la silueta de Yaria se fue disipando de las manos de calvarían .Desapareció a sus ojos pero el la sentiría cerca. Mientras preparaba la cena y se acomodaba bajo el árbol ,notó una presencia que le era desconocida, se puso en pie y empuñó su espada . De la maleza salió un pequeño luchador que vestía de negro y tapaba su rostro. Calvarían le pregunto por su identidad pero solo consiguió que el luchador le atacara con fiereza. Tras unos golpes de espada, Calvarían consiguió reducir a su contrincante que atrapado entre la espada y un árbol ,escapó como por arte de magia.Tras inspeccionar el lugar, Calvarían reposo mas tranquilo pues no encontró ningún indicio de más visitas inesperadas.Se tumbo en su jergón y pregunto al aire.

- Mi bella angel, quien era ese individuo y como ha escapado? – espero unos segundos y encontró respuesta aunque esta vez se la traía el aire.

- Señor, tiene que tener precaución .Los espías perami nos siguen de cerca y este era uno de ellos. Ha conseguido escapar gracias a los poderes de su ama, Hella.

- Y quien es esa mujer?.

Calvarían noto la mano de Yaria en la cabeza, aunque no conseguía verla. Esta le transmitió todos sus conocimientos sobre Hella. Una vez conocidos todos los detalles, Calvarían entro en un sueño reparador inducido por Yaria. La mañana siguiente seria decisiva para ellos.
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