martes, 27 de noviembre de 2007

EL SABIO LEONARD II

Publicado el 27/11/2007
Insthar



Tus padres se conocieron en un momento peligroso e historico para nuestra comunidad.Estabamos en guerra,amenazados por las intrusiones y escaramuzas de la tribu arcaica conocida como LOS PERAMI.Tu madre se encontraba en peligro ,prisionera de los perami y junto a un importante contingente venido de todos los rincones de la comarca ,Jostor le salvó en la cueva del dragon de un futuro incierto.Insthar le agradeció su ayuda pero no se percató de los intereses de Jostor,que andaba embobado tras la impactante belleza y sabiduria de Insthar.Jostor que conversaba frecuentemente con Insthar sobre armas y esrategias de guerra,se veia intimidado por la muchacha en cuanto a expresarle sus sentimientos.Una mañana Aurya,Everhis y Sybaryan se acercaron a Insthar cuando se dirigia a sus entrenamientos con Calvarian ,Mancab y Jostor,y entre risas le contaron lo que percibian sobre las intenciones del joven Jostor.Insthar ,creo que tienes un pretediente-decia entre risitas Everhis que ademas de una gran sanadaro era un poco alcahueta.-Por favor chicas ,me tengo que marchar,que quieren-Insthar medio dormida y con pocas ganas de tonterias les contestó un pco malhumorada.-Si si ,le interesas a un caballero fornido y un poco timido.-Se rieron al unisono al recordar los malos ratos que pasaba el joven al intentar hablar con ella.-Chicas os veo muy contentas...pero me voy.-atajo Insthar-Que te parece Jostor-pregunto Aurya-Es un buen guerrero y buena persona-HUy huy hy,pues a el tb le pareces interesante.-respondio Syb.Me parece estupendo,ale chicas ,espero que encontreis muchas plantitas,buenos dias-En esos momentos no dio importancia a lo que le contaron las chicas,pero a ella no se le escapaba nada ,era muy bservadora y ya habia visto movimientos extraños,que en esa situacion de alerta en que se encontraba la comarca no podia hacer caso.
28/11/2007
En el castillo de las hadas y sus alrededores habitaban los guerreros Kartaldas y el contingente alfazthor, en busca de algún indicio de la presencia de LOS PERAMI. Junto a la cúpula del gobierno feérico intentaban afrontar este enfrentamiento. Mientras en los despachos los dirigentes de cada bando proponían sus ideas para la batalla con los perami que seria inminente. En el campo de tiro practicaban los guerreros para el combate.Allí se encontraban Jostor, Mancab E Insthar en una lucha para proclamar vencedor al mejor en puntería en larga distancia. Tras varios tiros, Mancab que andaba un poco despistado iba en último lugar. Entre tanto, Jostor concentrado en impresionar a Insthar con el manejo del arco tensaba la cuerda y con un gesto suave pero contundente, dejó que la flecha volará veloz hacia la diana. Había conseguido su propósito, Insthar le dio la enhorabuena y cogió su arco. Era su turno. Sus felinos ojos fijaron la mirada en la diana, tensó la cuerda llevando el codo atrás y formando así una perfecta posición hasta que dejo fluir la flecha que rompía el aire hasta clavarse en el entro de la diana.- Bueno chicos, espero que hayáis aprendido a no retar a una mujer. Acabareis perdiendo.- Cogió su arco y se marchó hacia Leonard que le observaba desde lejos.Jostor y Mancab desconcertados no se explicaban como habían fallado tanto.
-Pero Jostor que te ocurre, eres de los mejores arqueros, que conozco que te ocurre?-pregunto Mancab
-No lo se pero es tenerla cerca y no puedo articular palabra ni acertar una simple diana--Jajajaja, Insthar te gusta-vaticinó Mancab
- bueno, creo que me tengo que marchar,.. Nos vemos mañana en el entrenamiento
- un poco avergonzado, intentó escabullirse para que su amigo no le sonsacara más información.-Jajajaja, ya hablaremos mañana.
-Jostor intentado huir del cotilla de su amigo se refugio en un centenario árbol que lindaba con el castillo de las hadas .Era un lugar donde le gustaba ir para pensar y reflexionar cuando algo le preocupaba o inquietaba. Absorto en sus cavilaciones no se percató de que el árbol ya estaba ocupado, se sentó a sus pies y empezó a hablar solo.
-Todo me pasa a mí, como se me ocurre…..
--Hola¡¡- escuchó de repente.
-Ah hola que tal ¡¡¡ -la compañía le sorprendió gratamente
-Me gusta venir aquí a descansar y a pensar de todo lo que me esta pasando-dijo Insthar..
Si, es verdad tiene que ser difícil conocer a una familia que no sabías que existía después de tanto tiempo-
-Si,…- se sentaron en silencio los dos mirando al horizonte y atrapados en sus pensamientos.Tras un rato, Insthar se dio cuenta que estaba tranquila a su lado .Le transmitía seguridad y paz y eso le gustaba.
-Jostor, me ha gustado mucho este encuentro, muchas gracias-
-Me gusta venir aquí y si es en una compañía tan agradable mas todavía
-Ya no le temblaba la voz, ni le sudaban las manos. Había encontrado a su lado durante ese ratito, una agradable sensación de bienestar.
-Pues tendremos que repetirla
- Mientras se levantaba y se limpiaba la ropa, se despidió de Jostor.
Cada día a la hora del gallo bajo el árbol centenario se reunían Jostor e Insthar. A veces hablaban, otras mantenían silencio escuchando la sabia naturaleza, otros discutían sobre tácticas, hasta que un día….
07/12/2007
Hasta que un día el campamento se levantó. Tras varios meses de enfrentamientos, batallas y pacientes esperas a la reacción perami, los jefes de cada pueblo decidieron dar por zanjada la confrontación y volver a sus lugares de origen, dónde también necesitarían su ayuda.Una mañana luminosa y templada mientras las aves comenzaban su migración, el batallón Alfazthor, junto al contingente Kartalda emprendían la marcha. Tras recoger las tiendas que durante tantos días había sido su casa, ensillar los caballos y reponer fuerzas para tan largo camino, la comitiva dejaba atrás al mágico lugar de Aziwa, ciudadela feérica.La despedida había sido emotiva. Insthar Y Jostor tras una efímera conversación, intentando disimular los nervios, se despidieron como guerreros con una reverencia y un grito de “HONOR” montados en sus caballos.Insthar junto a Leonard emprendieron el camino hacia su casa. En estos meses muchos sentimientos habían aparecido en el corazón de Insthar. Una hermana desconocida, nuevos amigos, y alguien que poco a poco se hacia especial, Jostor. Un atractivo joven, fornido, amable e inteligente con el que compartía muchas cosas en común. La atracción era palpable, miradas furtivas, la sonrisa incontrolada, y los sudores fríos de Jostor cuando la veía aparecer delataba ese vinculo que estaba naciendo entre los dos.Pero volvían cada uno a sus comarcas y no sabían cuando volverían a verse.Insthar aunque triste no dejaba escapar ningún atisbo de sus sentimientos. Se la conocía por no demostrar sus sentimientos en público, y esta vez no seria diferente.Jostor sumido en una inmensa tristeza no dejaba de recordarla en su vuelta a la comarca Kartalda. No hablaba ni contaba chistes ni canturreaba ninguna canción, solo recordaba los movimientos de Insthar al utilizar sus dagas contra alguna enemigo, como saboreaba las dulces mandarinas, su cálida mirada cuando soñaba despierta. No podía olvidarla y haría lo imposible por volver a verla muy pronto.Aurya tras despedir a su hermana a los demás amigos, con paso lento se dirigió a un lugar especial para ella donde se escondía para pensar. Al llegar ,cerró la puerta del invernadero y se sentó entre las flores para no ser vista. Allí pensó en su futuro. Algo había cambiado ya no estaba sola, tenía a Insthar que le ayudaría a cualquier cosa. Su sueño era saber mas de su familia incluso ir en su búsqueda pero eso le llevaría a dejar la escuela de hadas donde había encontrado la felicidad. Y donde con el tiempo esperaba convertirse en un hada. Enfrascada en sus pensamientos no se percato de la entrada de Alehya en el invernadero
.-Hola pequeña Aurya, como estas? –pregunto la reina feérica.
-Hola gran reina –respondió sorprendida, ya que Alehya no solía venir por estos lugares-Muy bien gracias.
-Aurya, se que estos días has tenido muchas sorpresas. Tiene que ser un momento difícil y decisivo. Sabes que gracias a tu hermana y a sus compañeros salvamos al bosque y a esta fortaleza. Solo quiero decirte que si necesitas un tiempo sin clases para encontrar tu lugar, solo tienes que pedírmelo y te lo concederé y te ayudare en lo que sea posible.- con estas palabras le mostro su apoyo y le entregó un pequeño objeto.
-Esto es para ti, me lo dejo Insthar con la instrucción de dártelo cuando ella partiera, y aquí lo tienes-
-Muchas gracias- dijo emocionada Aurya.
-Ha sido un placer .Buenas noches Aurya-Y se marchó dejando un poco de intimidad a la aprendiza de hada.El paquete llevaba una carta, que empezó leer inmediatamente.
Hola Aurya. Hemos tenido poco tiempo de conocernos y se que ahora tendrás un millón de dudas. Solo quiero asegurarte que siempre estaré cuando me necesites .Aunque este lejos siempre estaré velando por tu seguridad y bienestar. Te mando un objeto que he portado yo desde niña y ahora te cedo .A mi me ha dado suerte y espero que a ti también te la de.Este amuleto te protegerá de los malos designios y te unirá en un vínculo conmigo. Con el yo sabré cuando estas en peligro, al igual que tu conmigo.Espero verte pronto .Un cordial saludo,Insthar Malar.Con los ojos repletos de lagrimas, cogió en su mano el amuleto y se o colgó tras darle un beso que iba dirigido a su querida hermana. Ese amuleto no se lo quitaría jamás.
Insthar malar

domingo, 25 de noviembre de 2007

EL SABIO LEONARD


Publicado el 25/11/2007
Por Insthar Malar



Leonard, un anciano sabio ocupado de la educación de su nieta, observaba el mar desde lo alto de la muralla recordando viejos tiempos. A su lado se encontraba Maya, la hija de su protegida en tiempos ya lejanos. Maya tenía 5 años y adoraba escuchar las historias de su maestro.
-Maestro, qué hacemos aquí arriba?-preguntó Maya un poco aburrida.
-Querida Maya hemos venido aquí para que conozcas la valentía y honor de tus progenitores. Y como ellos, lucharon por un futuro de paz y armonía entre los pueblos y culturas distintas.
Maya, que ya conocía cuando se acercaba una buena historia dejó que la experiencia y el conocimiento de su maestro, fluyera como el agua por el arroyo.
-Hace 20 años, en estos bosques se libró una batalla que marcaría el rumbo de la Comarca.Y en esa lucha estuvieron tus padres y muchos guerreros amigos. En ella se perdieron muchas vidas pero se ganó en esperanza. Tu madre estuvo allí y junto a las hadas del Bosque de Swalior y los guerreros Kartaldas, llevaron al pueblo Alfazthor a una nueva era de prosperidad. Pero además de eso, en esos tiempos tus padres se unieron en un vínculo inquebrantable que aun perdura con el devenir de los tiempos. En esa batalla se forjó una leyenda .La leyenda del lago Baltar.
Impresionada por el inicio de la historia, y deseosa de conocer los detalles instó a Leonard a que no parase ni un instante.
-Por favor sigue…..-dijo Maya
-Ja ja ja-rió de buena gana Leonard pues conocía mejor que nadie a esa pequeña .Mi bella niña, hoy no te contaré esa leyenda, pero descubrirás la historia de amor mas bella que conozco.
Con una mueca de hastío demostró su desagrado, con lo que Leonard soltó una carcajada que se escuchó en todas las montañas, provocando la huida de unos jilgueros hacia otro lugar mas tranquilo.
Continuará

viernes, 26 de octubre de 2007

AZIWA II : LA ESCUELA DE HADAS

Publicado el 26/10/2007
Por Insthar Malar


La escuela de hadas.

En Aziwa se encuentra la academia de magia de las hadas de Swalior, donde vienen a aprender los secretos féericos, niñas de todas las tierras del mundo, y en este día comenzaba un nuevo curso. Allí se encontraban, en la plaza del colegio, Aurya junto a Everhis, contentas por que la reina feérica creía oportuno que la nueva inquilina tuviera una buena preparación académica.A unos metros de ellas, esperaba impaciente Sybarian, sola. Ella no había permitido a Calvarían acompañarla, pero no podía impedir que él la observara en la lejanía. Bajo esa atenta mirada, Calvarían pensaba en lo mayor que se había hecho en tan poco tiempo y en lo fugaz de esos años.En el balcón del edificio, sé presentó la gran reina feérica y saludó a todas las nuevas alumnas. - Bienvenidas a la Escuela de Magia .Bienvenidas a Aziwa, la ciudad de las hadas. Alehya es mi nombre y reina de las hadas, mi cargo. Pero a partir de este instante, seré vuestra directora. Deseo que vuestras ilusiones se vean cumplidas en este lugar, y que con esfuerzo, tenacidad y respeto, consigáis lo que anheláis. Vuestro sueño. Convertiros en un ser mágico.Al terminar, invitó a todas ellas a entrar en su nuevo colegio y su nueva casa. Una nueva forma de vida emergía ante ellas.Las chicas empezaron a entrar en aquella casona antigua pero excelentemente conservada y decorada. Impresionadas por aquel lugar, abarrotado de grandes lienzos con motivos de la naturaleza y cultura e historia féerica, enormes jarrones de madera con preciosas flores que no marchitaban y que impregnaban el ambiente con su perfume, tardaron en advertir una especial compañía. A los laterales del pasillo de entrada se encontraban unos pequeños seres que serian de gran ayuda en su estancia en la escuela. Eran duendes, que estaban encargados de acompañar a las nuevas alumnas. Debido a su pequeña estatura pasaban desapercibidos habitualmente.Los duendes comenzaron a pronunciar los nombres de sus protegidas, y ellas se acercaban a sus tutores. Cada duende se hacia responsable de las necesidades de 3 niñas, a las que acompañaría a sus aposentos y explicaría el funcionamiento de la escuela, para posteriormente dirigirlas a salón de actos, donde conocerían a los profesores.Aurya y Everhis rezaban todos los hechizos que conocían con el fin de que les tocara en la misma habitación. Lo que no sabían, es que en aquella situación, Alehya había lanzado un hechizo de protección contra la magia para toda la casona y cualquiera que intentara utilizar sus poderes, no podría. Finalmente la suerte estuvo de cara y saltando de alegría seguían a Jefly, que les presentó a su otra compañera y les acompaño a la habitación del Cedro. En el camino se cruzaron Aurya y Sybarian, que mantuvieron la mirada con la sensación de conocerse.Sybarian, absorta en sus lucubraciones sobre esa niña que había visto pasar, seguía a su duende Yessu. Sus nuevas compañeras le sacaron de sus pensamientos al llegar a la habitación del Nogal, con preguntas sobre su ciudad, su nombre y sus gustos. Sin muchas ganas de responder al interrogatorio, manifestó su cansancio por el viaje y se tumbó mientras llegaba la hora de conocer a los profesores. Yessu, sonreía bajo su sombrero, sabiendo que Sybarian no aguantaría con la impertinencia de sus compañeras. El duende les dejó un tiempo para acomodarse, mientras iba a cotillear con sus compañeros. Llegó el momento de conocer a los profesores, todas las alumnas se encontraban el en salón de actos, cuando irrumpió en la sala una bandada de pájaros que se convirtieron en una estilizada hechicera conocida como Piupa, bajo la estupefacta mirada de las niñas. Se originó un revuelo por aquella intrusión, que solo acalló ,el baile de florecillas del bosque por el pasillo central de la sala .Eran de todos los colores y formando una preciosa silueta, bailaba al son de los silbidos del viento, hacía piruetas hasta el atril para convertirse en Margy. Retumbaba la sala por los aplausos, hasta que se hizo el silencio al notar que por las paredes corría una enredadera hacia el centro del escenario, era Yedra. Las chicas se miraba unas a otras, desconcertadas por lo que estaban viviendo. De repente, una luz cegadora dió paso a Aleyha, la regente de la escuela, qué agradeció la presencia de todas ellas allí y presentó a sus profesoras.- Señoritas, les presentó a Piupa, les enseñara a desplazarse por el aire, tele trasportación y los elementos de vuelo. Además de convertirlas en unas educadas damas.Piupa saludó con un aleteo de sus alas y volvió a su asiento.- Margy les enseñara el poder de las plantas como parte curativa y para la utilización en hechizos y conjuros. También les instruirá en el arte de la supervivencia.Margy lanzó un beso de pétalos de rosa a modo de saludo. Las chicas entusiasmadas solo pensaban en realizar esos mismos trucos.- Finalmente, les presentó a Yedra, que se encargara de la historia de la magia y la exploración de otras culturas mágicas y sus métodos .Ella os abrirá la mente a nuevas experiencias.Yedra agitó sus manos levantadas por encima de su cabeza y de la nada cayó una bolsa de cascara de palmera que portaba todos los útiles que cada una necesitaría para las clases.

- Ahora pequeñas hadas, coged una bolsa y marchad a vuestra habitación. Cambiaros de atuendo y descansad. Se os avisará para la comida.Las hadas desparecieron en un instante y las nuevas alumnas comentaban lo acontecido en la sala.Aurya fijaba su mirada en Sybarian preguntándose de que la conocía. No recordaba nada pero sabía que conocía a esa niña. Se acercó a Sybarian seguida de Everhis que no comprendía sus actos. Se presento a Syb y le preguntó si por casualidad se conocían de antes.

- Hola, yo soy Aurya .Como te llamas?

- Soy Sybarian, encantada de conocerte.-Escrutaba la cara de Aurya sin recordar nada.

- Por casualidad tu me conoces? No se, es que desde que te vi esta mañana me da la impresión de que te conozco de antes pero no consigo recordar nada. –explicaba inquieta Aurya, mientras Everhis seguía la conversación interesada.

- Curiosamente a mi me pasa lo mismo. Esperemos que con el tiempo nos venga a la memoria de que nos conocemos-Comentó con una sonrisa.

- En que habitación estas, Sybarian? –peguntó Everhis

- En la del Nogal, con dos compañeras un poco pesadas.

- La nuestra es la del cedro y esta muy cerca. Podría preguntar si puedes venir a la nuestra?

- No se, eso se puede hacer?- preguntaba Syb con un atisbo de esperanza.

- Yo lo pregunto y a ver si tenemos suerte. –respondió Everhis

- Seria estupendo, Everhis.- respondió contenta Aurya. Aunque no se acordaba de ella, intuía que se llevarían bien las tres.

Charlando llegaron a sus habitaciones donde se emplazaron para verse mas tarde y seguir charlando en la comida. Hasta entonces descansarían de todas las emociones de esa mañana y cogerían fuerzas para las que estaban por llegar.
Publicado el 31/10/2007

A la caída del sol se oyó por todo el palacete el sonido de unas flautas que anunciaba l hora de la cena. Todas las jóvenes se afanaban por llegar al comedor para coger un buen asiento, y así no perderse detalle de sus nuevas y fantásticas profesoras.En la cena presidida por Alehya, se pudieron degustar los platos mas conocidos de la gastronomía feérica y otras especialidades de la cocinera que era natural del Mundo Jikel, donde estudiaban los mejores cocineros del universo conocido.En el menú había variedad de verduras, carnes y pescados, todo aderezado con las mejores hierbas del lugar. Pero hubo un plato que encantó a todos los comensales.El Kiganku, es un plato del mundo Jikel, y además de la especia que le da nombre también lleva esparragos, gambas y setas del bosque de Looug. Tras la cena ,la reina feérica ordeno a todas sus alumnas que volvieran a las habitaciones y descansaran ,pues mañana seria un día muy largo y agotador.Las chicas marcharon a la cama, excepto las tres nuevas amigas que se escondieron en el jardín del palacete. Aurya, Everhis y Sybarian habían congeniado a la perfección y no deseaban separarse nunca más. Todavía les preocupaba la sensación de que se conocían de antes, pero ninguna de las dos recordaba nada.Sin darse cuenta se hizo muy tarde y volvieron a la habitación intentando no despertar a nadie ,cuando tras una columna salieron su tutor el duende Jefly, dándoles un susto de muerte a las jóvenes.
- Jeflyyyy¡¡¡¡ que susto nos has dado¡¡¡¡-le recriminó Everhis que lo conocía desde hace mucho tiempo.
- Chicas no tendríais que estar durmiendo hace horas? Que hacéis aquí?-Les preguntó sabiendo ya la respuesta
- Nada, hemos bajado a beber-Respondió Everhis, ya que Aurya y Syb todavía temblaban del susto.
- Everhis, soy pequeño pero no tonto…- Jefly anonadado por la osadía de su amiga.
-Bueno ya esta bien de cháchara antes de que despertéis a los demás ,iros a la cama .Y mañana hablaremos.
- Buenas noches- se despidieron de Jefly que todavía reía por la situación y volvieron a la cama
En la oscuridad de la noche, algo atormentaba a Aurya. Las pesadillas de un tiempo lejano y olvidado volvían a su mente. Recordó a una familia que la conocía. A un hombre osco y malhumorado y a una mujer agotada por las obligaciones. Soñó con una niña .Su mejor amiga, era Sybarian pero no tenía ese nombre. Corrían contentas por el bosque hasta que…se despertó sobresaltada, jadeante por el temor de su sueño. Ya recordaba a Lianna, la que ahora se llama Sybarian, ella era su amiga. Tuvieron un accidente y ahora lo recordaba todo tras unos meses de olvido. Aurya corrió a la habitación de Syb para contárselo todo, sin temer a las represalias de su tutor. Despertó a Syb y le contó lo que había soñado, sus recuerdos.
-Syb, despierta, ya te recuerdo¡¡¡¡. –dijo Aurya ante el estupor de Syb por su intrusión en la habitación.
-Pero…que haces….aquí...-Todavía dormida no entendía nada.
-Ya se de que te conozco, eras mi amiga.-Aurya insistía.
-Cuando ? Te acabo de conocer-respondió Syb.
-Tuvimos un percance y yo perdí la memoria y las hadas me encontraron y tu , no se que pasó contigo.-Explico Aurya.
Al oír tales explicaciones que concordaban con sus circunstancias, despertó de repente con necesidad de conocer más de los recuerdos de Aurya.
-Tu, te llamabas Lianna, vivías con tu familia en mi pueblo, éramos amigas y te perdí la vista cuando nos caímos en el pozo.-Entusiasmada por sus recuerdos, no paraba de sonreír y abrazar a Syb, el único vinculo con su familia.
-Yo no recuerdo nada, lo siento. Pero podríamos buscar a tu familia ahora que recuerdas algo. Qué te parece si mañana se lo comentamos a Everhis y que ella nos ayude con la reina Alehya? , así encontraremos a nuestras familias-planificado el mañana se despidieron .
Aunque las dos sabían que no podrían dormir mas esa noche por los nuevos acontecimientos.A la mañana siguiente y tras poner al tanto de lo sucedido esa noche a Everhis. Esta habló con su hermana, que ayudó a las chicas como pudo. Alehya mandó llamar a las dos jóvenes a su alcoba.
-Hola, como están? Me ha contado todo lo sucedido el hada sanadora Everhis y he tomado una decisión. Este tema es importante y he avisado al Caballero Calvarían, tu tutor Syb, para que os ayude en vuestra búsqueda. Vendrá en una luna, y os acompañara junto con dos duendes al pueblo de Aurya.
-Muchas gracias Gran Reina. No podré agradecérselo suficiente en toda mi vida-respondió Aurya.
-My bien, pero hasta entonces retomareis las clases, de acuerdo?
-Por supuesto Gran Reina.-Concluyó Syb con una reverencia junto a Aurya.
-Os podéis marchar, os llamare cuando llegue El caballero Calvarían.
Pasaron dos días hasta que Alehya requirió la presencia de las dos jóvenes .Había llegado Calvarían junto a Plextor su gran amigo.
La reina les explicó detalladamente la situación a los dos guerreros y esperó la presencia de las jóvenes para despedirse de todos, mientras los duendes al servicio de la Reina preparaban los caballos y víveres para el camino. Tras los saludos pertinentes se embarcaron en un viaje largo y tortuoso por el bosque, los acantilados de Huiilok y otros condados vecinos que precedían al imperio de Grandlath.
Aurya con una mezcla de anhelo y desasosiego, imaginaba el reencuentro con su familia después de tantos meses.

jueves, 25 de octubre de 2007

AZIWA:CIUDADELA FEERICA


Publicado el 25/10/2007
Por Insthar Malar



Rodeada por un frondoso bosque que la esconde de las insidiosas miradas y protege de los enemigos, se encuentra la ciudadela feérica donde viven el mayor número de las hadas del bosque de Swalior .El poblado de las hadas esta fortificado por una enredadera de madreselva de tres metros de alto que linda con un rio que aumenta su caudal y su número de pirañas cuando amenazan con los malhechores. En el interior, se encuentra el ajetreo habitual de una ciudad, agricultores vendiendo su recolecta del día, artesanos dando forma a vastos trozos de madera o metal, los niños correteando por la plaza principal, y todo ello ,aderezado con el dulce aroma de los hornos cociendo pan, que impregna las calles .
Se acerca la festividad de la Mora, dónde se degusta un postre ancestral y muy típico del lugar. Este postre es una receta antiquísima, según la historia se remonta al inicio de esta fortaleza de Aziwa donde Máyala la mas antigua de las hadas y Kokur un hechicero de la orden de la Estrella azul comenzaron una nueva vida con su primogénita Ziwa.
Aquella niña, nació del amor de dos culturas y seres distintos. Sus padres se enamoraron en un consejo de Ilustres donde se reunían los mejores de cada especialidad mágica. Máyala, vino de muy lejos desde el imperio de Galius al norte del mundo de Junho .Era una afamada hada, con tan solo 16 años sorprendía por su madurez, inteligencia y sensatez. Allí, conoció a Kokur, el hechicero del castillo Thuron, ahora regentado por el Mago Leonard.
Cuándo se vieron, la energía fluyó en el ambiente hasta tal punto que las vasijas se rompían, cambiaba repentinamente el clima, los magos no podían sostener sus puntiagudos gorros, hasta las agujas del reloj se paraban cuando sus miradas coincidían. Tras unos momentos de incertidumbre, el responsable del consejo pidió unos minutos de descanso para arreglar desperfectos y calmar los ánimos de los más ancianos.
Kokur se dirigió a Mäyala, precedido de su ayudante que le presentó según sus órdenes:
-Buenos días Gran Hada, le presento al hechicero Kokur regente del castillo de Thuron y gran mago del consejo Alfazthor.-dijo el ayudante del hechicero.
-Buenos días Preciosa dama, me haría el ser mas dichoso del universo conocer su nombre?-Dijo Kokur besando la mano de Máyala.
-Buenos días caballero, MI nombre es Máyala y son la gran hada del impero Gaelius.-Respondio mientras le reverenciaba a la vez que notaba un cosquilleo por todo su cuerpo.
-Le importa que le invite a almorzar, creo que nosotros hemos montado todo este revuelo y me gustaría conocerla y hablar con usted….a solas-le propuso el osado hechicero.
La joven hada no pudo negarse a la invitación por que sabía que esa comida le cambiaría la vida. Como todos los demás magos, ella también había notado una especial relación con aquel atrevido hechicero.
- De acuerdo, pero me acompañara mi doncella.- Respondió excitada Máyala.
- No hay ningún inconveniente, también estará mi ayudante. Mi carruaje pasara al finalizar esta jornada, le buscaré y nos iremos juntos.
- Muy bien, espero que disfrute del congreso. Hasta la comida-se despidió la joven nerviosa.
Mäyala preguntó a sus hechiceros conocidos sobre el atractivo Kokur, del que todos afirmaron su enorme profesionalidad, sabiduría y simpatía. Se decía que era el llamado a ser el supremo de los magos en los próximos años. Ella más tranquila esperaba la hora de estar a solas con él y conocerle un poco más.
Al terminar las conferencias y reuniones, el ayudante fue a por el carruaje mientras Kokur recogía a su invitada y la acompañaba a la salida. La comida fue exquisita platos típicos de la tierra, pan artesano de cereales, y dulces. Pero, a pesar de las delicias del menú, ellos no perdían ni un momento de cada uno .Se absorbían, se devoraban con la mirada, deseaban estar cada vez mas juntos, y no separarse jamás .Y así ocurrió, tras la comida se sentaron al fresco, bajo un unos álamos por donde corría la límpida agua de un riachuelo y tras una conversación amena e insustancial, se hizo el silencio, se miraron y poco a poco sus cuerpos se fueron acercando hasta fundirse en un beso. Un beso lento, saboreando los matices de su nuevo amor, buscando saberlo todo de él.
Desde ese momento no se separaron y tomaron juntos una difícil decisión, seguirían con su amor a pesar de las adversidades. Dejarían sus pueblos y comenzarían en una tierra nueva, donde dos personas distintas se pudieran querer y formar una familia. Y así, nació la ciudadela de las hadas, Aziwa, en el bosque de swalior. Fueron pocos los que les siguieron pero suficientes para formar un nuevo pueblo. Allí se engendró su hija, la pequeña Ziwa en honor al pueblo donde nació. En su nacimiento, inundaron el castillo de regalos procedentes de muchísimos lugares donde estimaban a sus padres y se alegraban de la nueva .Eran muchos los magos que deseaban que el Gran Kokur se postulara como Ilustre del Consejo Mágico. Entre todos los regalos, uno de ellos se convirtió en el tiempo en una parte de su cultura y gastronomía. Un anciano pastelero que conocía desde pequeña a Mäyala envió un postre pensado especialmente para su hija. La leyenda cuenta que cuando esa niña probó por primera vez ese sabroso postre, una luz en forma de pétalo se iluminó en su mano derecha, hecho que pronosticó la esencia mágica de la niña. Desde entonces se celebra ese día como esperanza del mundo feérico con esas tartaletas de arroz, con queso fresco, cubierto de esencia de grosella y mora, que tanto gustaron a todas las generaciones del pueblo de Aziwa.

lunes, 22 de octubre de 2007

AZIWA:CIUDADELA FEERICA IV

El bosque de Swalior
Publicado el 22/10/2007
Alehya, la reina féerica, se acercó seguida de su cortejo a la habitación donde se encontraba la invitada. Todos allí congregados le saludaron con respeto y admiración. Con una energía infinita y belleza etérea, saludó a Dulsthar cariñosamente:
-Hola pequeña, Yo soy Alehya, la guardiana del bosque y reina de los féericos. Seguramente tendrás muchas preguntas que hacerme pero pueden esperar, es más importante tu salud. Como te encuentras esta mañana? – miraba sonriente a su nueva inquilina.
- Hola Gran reina, estoy mejor pero no recuerdo nada, y me angustia no saber que me ocurrió.-temerosa de disgustar a la reina miraba a Everhis pidiendo aprobación y consuelo.
-Mi pequeña, te encontramos en el bosque, inconsciente en un pozo con diversas heridas, y el tobillo fracturado. Estabas sola aunque según los duendes había otra niña contigo que marchó a pedir ayuda. La esperamos pero no volvió.-
-No puede ser, no recuerdo que pasó –empezó a llorar pensando en su futuro ,y en que haría si no sabia donde se encontraba su familia.
-Tranquila mi niña, te quedarás con nosotros hasta que recuerdes algo. No temas te ayudaremos.-le pasaba la mano por el pelo de la joven intentando calmarla. Ella notó un torrente de energía que le daba vida y le borraba por momentos de sus preocupaciones.Poco a poco se fue acurrucando en el jergón y cerró los ojos. Durmió plácidamente durante todo el día gracias al hechizo y a la energía que le trasmitió Alehya.Por la noche, Everhis le llevó la cena a su habitación y se fueron conociendo un poco más.
- Hola Everhis, me alegro de verte¡.-saludó efusivamente Dulsthar.
- Hola ¡¡ como estas esta noche? Tus heridas van mejorando pero cuando cenes te pondré un cataplasma en el pie para su recuperación, de acuerdo?- la voz de Everhis era como el sonido de las aguas bajando por un rio. Dulsthar se relajaba cuando la tenía a su lado.
- Vale.-aceptó contenta Dulsthar
- Sabes como te llamamos aquí en la colonia? –le pregunto la afanosa hada.
- No, como me llamáis?-respondió intrigada
- Como no sabemos tu nombre verdadero ,nos referimos a ti como Aurya, te gusta?-dijo Everhis
- Si, es muy bonito, pero me gustaría saber de donde vengo y como me llamo.-dijo con un halo de tristeza en sus palabras.
- En eso no te podemos ayudar todavía pero intentaremos saber más de ti. –concluyó Everhis.-Mientras podrías estudiar aquí con nosotras y que algún día sea un hada como yo. Nos lo pasaríamos muy bien.
- Pero tendría que pedirle permiso a la reina ,no?- pregunto la Nueva Aurya
- Si, pero eso lo arreglo yo, Alehya es mi hermana mayor, y hablaré con ella.Everhis abrazó a Aurya contagiándole la alegría de una esperanza .El mundo y sabiduría féerica se abría ante ella. Y no podía desaprovechar la oportunidad de convertirse en hada de los bosques de Swalior.Sybarian se levantaba inquieta esa mañana, sabía que sería duro despedirse de su querido tutor que había hecho tanto por ella en todo ese tiempo, pero era lo mejor para ambos y con el tiempo Marcelus Calvarían lo entendería.Bajó de se alcoba hacia la cocina y allí se encontró a Marcelus avivando el fuego para calentar la leche. El, siempre caballeroso, le tenía preparado un exquisito y opíparo banquete de despedida, aunque manteniendo una actitud contenida y seria.En la mesa de la cocina, había queso fresco con miel, hogazas de pan con rodajas de tomate, unas piezas de fruta, y unos trozos de carne seca con aceite de la zona, además de un poco de zumo de uva morada y leche de cabra. Asombrada, Sybarian se lanzó al cuello de Calvarían llorando de felicidad y dándole gracias por todo lo que había preparado. Calvarían intentó mantener la compostura pero le fue imposible. El cariño que le provocaba esa niña, su niña, le impedía enfadarse con ella aunque no compartiera su decisión. Se abrazaron, sería la última vez en mucho tiempo, pues en la colonia de Swalior no podían entrar aquellos que no fueran féericos. Y Calvarían no lo era.
-Gracias Marcel – dijo Syb
-Syb, desde que te encontré hace ya mucho tiempo, solo he querido lo mejor para ti y por ello, he luchado y luchare hasta la muerte. Quiero que sepas que en esta casa siempre serás bien recibida, siempre estaré aquí para ayudarte.-Syb le escuchaba ,recordando todos los buenos momentos que pasaron juntos ,aprendiendo infinidad de cosas desde como comportarse en una cena hasta como utilizar la daga de plata que le regaló en su 15º cumpleaños. Calvarían prosiguió–Entiendo que quieras buscar nuevos mundos, conocer nuevas gentes y aprender cosas que yo no te puedo enseñar pero solo te digo una cosa .- hizo una pausa pues el dolor de su alma no le dejaba respirar-Confía en los que te quieren .
-Marcelus, siempre estarás en mi corazón- se abrazaron nuevamente sintiendo las vibraciones de cada uno y guardando en la memoria ese momento.
-Ahora almorcemos y salgamos camino a tu nuevo hogar.Tras cargar sus pertenencias en su yegua blanca, Syb montó de un salto en ella y comenzaron el viaje capitaneado por Calvarían a lomos de su caballo alazán. Cabalgaron sin descanso y en silencio hacia los bosques de Swalior.

sábado, 20 de octubre de 2007

INSTHAR MALAR

Insthar Malar
Publicado el 20/10/2007

En una aldea de la comarca de Grandlath, el silencio de la noche se desgarró por los gritos angustiados e impotentes de una mujer. Ya habían pasado nueve meses de molestias, náuseas y 10 kg de más a causa de su embarazo, y llegaba el momento de traer al mundo a su 4º hijo.
En una casita modesta, ordenada y pulcra rodeaban a su madre ,expectantes e inquietos, sus 3 hijos mayores . Aarón, el hermano mayor corrió veloz a pedir ayuda en tan duro trance y de paso, se acercó a la taberna a avisar del acontecimiento a su padre. Este no le dió la mayor importancia y prosiguió entre risas, regando el gaznate con aguamiel.
La niña no quería abandonar su paraíso y así el parto se convirtió en el más duro y largo que había tenido hasta ahora. Lo que ignoraba, Constance, es que le esperaba una sorpresa esa aciaga noche.
Insthar fue la primera en nacer, con unos enormes ojos, raquítica y enfermiza.Su gélida entrada en el mundo reflejaba la fortuna de su destino. Su madre no pudo abrazarla, pues su esfuerzo no habia terminado,le requeria su inesperada hija. Esa niña dulce, sonriente y cariñosa se llamaría Dulsthar.Esa noche, la casa se llenó de alegría y jolgorio, hasta que irrumpió Abduet en casa, borracho . Al ver a su padre, los niños atemorizados se fueron a su jergón y se hicieron los dormidos .Constance, convaleciente del doble parto, se levanto de la cama, acostó a los bebes, e intento apaciguar a su marido que no se percató de la nueva incorporación a la familia. Poco le importaba.
Pasaron los días, bajo el insolente sol del verano, Insthar enfermó y su madre con antiguos brebajes y cataplasmas de hierbas druídicas, intento sanarla .Una mañana la niña mejoró de sus fiebres, tras caminar hacia Toutthis, el señor de los muertos. La fortaleza de Insthar crecía incesante en ese cuerpecito famélico y débil.
Mientras Dulsthar, siempre alegre distraía a su madre de las penurias que le atormentaban.
Al cumplir los 2 años, un hombre de porte distinguido llamo a la puerta de la familiar con una interesante propuesta. Se presentó y expuso su petición.
-Buenos días señores, soy Leonard el maestro hechicero del castillo de Thuron.
-Buenos días, mi señor, que desea de una humilde familia de Grandlath?
-En mi comarca conocida como Alfazthor que se encuentra al pasar las montañas azules, este invierno hemos perdido gran numero de nuestro pueblo por una epidemia devastadora .Nos vemos en la obligación de buscar en otras comarcas jóvenes que quieran aprender el oficio de la magia y así servir a los poderes del Gran Rey Ataulfo el serio. Ése es mi comentido, y lo que les propongo.
El astuto mago ya conocía de la precariedad de esa familia y sus problemas para cuidar de todos sus hijos, todavía en edad temprana para trabajar .La madre de Insthar, Constance, limpiaba varias casas y se encargaba de la comida en una posada cercana y el padre, Abduet cuidaba las tierras de un terrateniente del lugar, que le ocupaba de sol a sol.
- ¿Que conseguiré yo, a cambio de entregarle un hijo mío?-Preguntó Abduet, ambicioso y amante de la tabernas, veía las posibilidades del acuerdo.
-Por supuesto, entiendo que será muy dura para ustedes perder a un hijo y por eso, le otorgamos una renta de 600 dinares cada 30 días ,dos gallinas y una cabra , que les facilitara la ausencia.
Constance no pudo contener las lágrimas .Ella sabía que no había otra opción, debería sacrificar a uno de sus hijos por el bienestar de todos los demás. Abduet de acuerdo con la trato que el mago Leonard le ofrecia, escrutaba a sus hijos elucubrando cuál de ellos mandaría al castillo de Alfazthor. Y decidió.
Insthar fue la elegida.
-Será mi hija Instar la que marchará con usted para consagrarse como hechicera.-ratificó Abduet con gran alegría
-Estupendo, no podría hacer mejor elección. Dispongan todo lo necesario para su marcha en dos días .Aquí estaré para la partida. Buenas noches.-Leonard se despidió de la familia y volvió a su tienda a pasar la noche.
Constance intentaba liberarse de su frustración y congoja preparando las viandas de la cena, mientras Abduet contento, ante los horizontes de bonanza que se alzaban ante sus ojos, salió a la taberna a celebrarlo.
Insthar jugueteaba sin pensar en lo que le esperaba en dos dias.

AZIWA:CIUDADELA FEERICA III


El origen de Dulsthar y Lianna
Publicado el 20/10/2007
Por Insthar Malar

Cuando Dulsthar abrió los ojos no podía creer donde estaba. Era un lugar verde, fresco y acogedor donde por todos lados había pequeños seres que no paraban de aletear sus alas para mantenerse en el aire. Era una estancia repleta de naturaleza, ramas de árbol que se convertían en estanterías, paredes de enredaderas llenas de florecillas de colores que infundían tranquilidad y alegría, era una habitación en el interior de la madre tierra, en las entrañas del bosque mágico. Asustada se sentó y miró a todos lados escrutando cada rincón y cada cara de los que allí se habían congregado. Dulsthar no conocía a nadie ni sabia que hacia allí. Se le acercó una joven hada que le dió a beber un brebaje que ella rechazó enérgicamente.El hada se disculpó amablemente y se retiró.
Dulsthar intentó levantarse de la cama ,hecha de hojarasca y cañas, pero no pudo y cayó estrepitosamente al suelo por la debilidad de su cuerpo enfermo. Se acercó la joven hada a la que todos conocían por su poder sanador y dulce carácter .Era Everhis la que auxilió junto con un grupo de hadas a Dulsthar a volver a la cama.
- Quienes sois? Donde me encuentro? Porque estoy aquí?-preguntaba Dulsthar con lágrimas en los ojos
- Te encontramos en el bosque, pérdida y enferma, y la reina feérica mandó traerte aquí. No te preocupes enseguida vendrá nuestra reina –Explicó el hada Everhis.
Aun sin conocerla, Dulsthar sabía que podía confiar en su cuidadora, ya que la mirada de la muchacha le transmitía seguridad. Desde ese preciso momento, empezó una bonita amistad entre las dos muchachas que las llevaría a un sinfín de aventuras. Al otro lado del mundo, la nueva Lianna bautizada por su nuevo tutor como Sybarian, aprendía a ser una dama mientras tomaba una dura decisión que rompería el corazón del caballero Calvarían. Sybarian llevaba semanas pensando en su futuro y había algo que ansiaba con todo su ser. Deseaba convertirse en maga y entrar a formar parte del consejo de los Magos Kartaldas conocidos como los más sabios de todo el imperio.La decisión fue tomada sin contar con el beneplácito de su tutor que recogió con estupor y tristeza la noticia.
- Marcel, me voy.- Syb decidió ser contundente y no andarse por las ramas ,sería más fácil para ambos.
De Calvarían no recibió respuesta.
-Marcel ¡¡ me voy a la colonia mágica del bosque de Swalior.-Syb enfadada por ser ignorada , subió el tono de sus palabras.
-Ya veo que has decidido sin mi, entiendo que ya no me necesitas – enfrascado aparentemente en su hobby de destilar para conseguir orujo, un licor muy conocido en el lugar e importado de la tierra de los astures, sé deshacía de dolor por dentro por la decisión de su niña.
-Si, es mejor así. Quiero cumplir mi sueño y debo alejarme de tu protección. Me iré mañana al alba. Tengo mucho camino que recorrer.-informó Syb
-De acuerdo muchacha, así se hará – Sin mirarle a esos ojos verdes que le desgarraban el alma se despidió hasta mañana de su querida Sybarian. Ella empezaba una nueva vida y a él se le partía la suya.