miércoles, 19 de agosto de 2026

UTOPIA




https://youtu.be/7fWVV-yxd3Q


Sus pies eran masajeados por el agua del mar. 

Aún sobre grandes piedras era capaz de disfrutar de la frescura del agua de marzo.

Incluso, alguna osada alga, le acarició sin permiso. Algo que la sobresaltó por un ínfimo momento. 


Levantó su mirada, del universo paralelo al que había escapado, 


justo en el instante en el que una red de pesca, la atrapó. 


Ahora el masaje lo sentía por todo su cuerpo, se sentía flotar, 


a pesar de que el agua salada, desbordaba sus pulmones. 


Pero incluso, los golpes con las rocas del fondo marino, 


las sentía como una fusión enigmática y maravillosa


 de esa nueva pasión que eran las profundidades. 


A veces, heladas, otras especialmente soñadoras e idílicas. 


Apenas se veía la luz de la superficie, las aguas eran negras y muy frías, 


pero ella conseguía mantener el corazón ardiente.


Un fervor arrollador e infinitamente soñador, que le anclaba al mar. 


Transcurridos un tiempo, llegaron a lo mas profundo de ese bello escenario. 


La red que le abrazada de lejos, desapareció. 


La luz era una quimera en esas oquedades olvidadas, 


apenas nada paseaba por allí, tan solo había frio y soledad. 


En ese travesía, aprendió a respirar bajo el agua, a comer plancton, 


incluso a nadar sin mover sus extremidades, pero nada fue suficiente, 


porque no nadaba como  un pez, si no como una sirena. 


Incluso, aprendiendo todos los secretos de los peces, nunca fue uno de ellos, 


siempre fue una humana con cola de pez y  enamorada de las utopias. 


De aquella creencia vana de lo que quieres solo necesita más trabajo, 


más ímpetu ,mas tú. 


Curiosamente, llegando a ausentarte de ti. 


Porque cuando debes de perder tu esencia para conseguir lo que deseas, 


quizás dejas de ser tú para disfrazarte de aquello que te quieres demostrar. 


Rodeada de vacío, negrura, y desilusión, abrió los ojos, estiró los brazos, 

y comenzó a nadar. 


No veía la luz pero si sentía su destino. 


Y, a pesar, de que boqueaba como una caballa moribunda , 


consiguió llegar a la playa. 


Tardo mucho tiempo, en poder caminar como antaño. 


La respiración entrecortada, le transportaba a ese tiempo mecida por la marea. 


Los pulmones no podían coger aire, pues anhelaban la sal. 


Toda esa sal que había guardado en su cuerpo salió por sus ojos. 


Lágrimas que surcaron sus mejillas, hasta caer en su pecho, 


aquellos que había sido amados en otros tiempos. 


Muchas lágrimas murieron en su piel, otras en la arena, 


algunas todavía no han caído pero caerán. 


Porque si algo te enseñan las lagrimas es que drenan tus sinsabores, 


hasta volver a dejar un jardín bajo tu piel, 


un hermoso terreno con un riachuelo donde fluya el agua, 


entre rocas y pequeñas cascadas, incluso duendes que se tiren de cabeza desde la orilla, 


o hadas que hagan rafting con hojas de platanero. 


Y todo eso, vive bajo mi piel, a pesar de que una vez, baje a las profundidades del mar. 


Siempre que tengas una dirección, un destino , no estarás perdido. 


Quizás dirijas tu atención a la dirección equivocada, 


pero mientras tus pies, 


indiquen tu horizonte, 


no estarás perdido.


Insthar

19/08/26

domingo, 26 de julio de 2026

LAPSUS


https://youtu.be/ojShHLUv_WY?si=KcUJlaB7N9uuVRRZ


Atrapó mi mirada y mi consciencia. 
 Mi sangre no circulaba, absorta en mantener cada centímetro de mi cuerpo, 
en una isometría milimétrica. 
 Mientras mi boca se entreabría buscando su óxido de carbono. 
Mis manos viajaban por el espacio-tiempo para rozar su piel, 
aunque eso provocara el caos en mi ser. 
 El azul comenzaba a palidecer mi rostro. 
Pupilas que se tornaron de un gris opaco.
Sombras que guardan una tristeza embaucadora. 
 Mis pulmones, a punto del colapso, anunciaron el desplome de mi cuerpo. 
Rozando el fin, un rayo atravesó mi estómago, 
iluminando, con una fugaz pero potente luz, 
la oscuridad que me absorbía. 
 Le miré a los ojos. 
El gris fue secuestrado por una claridad cegadora. 
 Devoré la distancia que nos separaba. 
Lamí sensualmente su cuello hasta abordar el lóbulo de su oreja, 
mientras mi mano se deslizaba sinuosamente por su torso.
 Pegué mi cadera a la suya, mi pierna atracó en su puerto. 
 Pegando mi pecho a su torso, le dije:
 " Si me vas a dejar sin respiración que sea por apasionados besos. 
 Si no es así, ahí tienes la puerta". 
 
 
 

Insthar

Julio 2026

sábado, 20 de junio de 2026

Espejo




Se miraba al espejo con la misma frecuencia que respiraba. 

Presumida era un adjetivo demasiado fatuo para ella. 

Se observaba tanto que sus miradas estaban difuminando su cuerpo, su imagen real. 

Aquella que los demás veían…aparecía fulgurante en el espejo, se desvanecía en la realidad. 

Hasta que el espejo la acaparó por completo y la enredo en su materia…

Ahora ya no era ella, ahora ella era el espejo…

Insthar

jun 2014

La noche





La noche se hizo espesa a su alrededor. Apenas podía ver por donde caminaba. Sombras lúgubres conseguían detenerle incluso alterar su ritmo cardíaco , cayendo en la nada, al descubrir en ellas ,peligros que solo habitaban en su mente.

Avanzaba lentamente, sintiendo como el oxigeno se quedaba anclado en su tráquea, sin llegar a hinchar sus pulmones, como si la oscuridad le estuviera oprimiendo su garganta, evitándole respirar. 
Se sentía malhumorado, agotado por no ser capaz de avanzar en su camino y conseguir disfrutar del amanecer. 

Seguía atrapado en la noche, la impotencia impregnada de negrura. 
En su desesperación, una luciérnaga se posó en su nariz. Intentó quitársela, soplándole pero nada hacía. Cada intento era más infructuoso, pero aumentaba su intención en conseguir su cometido. Cogió tanto oxigeno que deshizo el nudo de su garganta, y  le sopló con la fuerza de un huracán. La luciérnaga se marchó .... y sus propias manos que antes oprimían su cuello, también. Respiraba y vivía. 
La luciérnaga se posó nuevamente en su  oreja y le dijo.... 
- Nos vemos en los sueños... disfruta del amanecer. 

Insthar