lunes, 16 de diciembre de 2013

DE BESOS AÑORADOS



Hacia días que no sentía el frío en su piel. Hacía días que no sentía esas mil agujas penetrando en su carne. Ilusa, pensó, que un abrigo de lana le serviría para mitigar esa desagradable sensación. Se levantó, aguantando las pirañas que mordían sus brazos. imaginando la nieve caer fuera de esas cuatro paredes a pesar de estar tan cerca del mar.Ese temblor debía ser una predicción exacta de una nevada de intensidad histórica. Cogió su abrigo y se lo puso cerrando la cremallera hasta arriba, pero .... todavía sentía como el hielo realizaba cortes incisivos en sus brazos, en su abdomen, en las piernas...
Entonces sus entrañas crujieron, y su boca se marchitó, mientras su cuerpo se deshacía en lágrimas. 
Ese cosquilleo doloroso por todo su cuerpo, como si cada partícula de el quisiera huir de ella, pero tan delicada y sutilmente como en la triste procesión de las insignificantes hormigas hacia la aventura de la nada,caminando a ningún lugar pero lejos de esta fortaleza de añoranza y tristeza. Huir y ni siquiera hacerlo hacia tus lindes, por saber que la presencia de esta materia acuosa frente a tus dominios es batalla perdida, un holograma a tus ojos ciegos, a tu corazón mudo.
Y sus ojos secos vieron como sus manos se deshacían en lágrimas de colores, como sus brazos se deslizaban por el interior del abrigo, empapando la lana de besos añorados, de abrazos olvidados. Sus ojos percibieron como sus piernas caían en tromba sobre el parké, y miles de sueños enquistados se esparcían, rajando las medias que las embutían, vaciando la falda que las vestía . Irónicas amarguras que brotaban de sus labios , lágrimas rojas que se evaporaban con el olvido ... 

Y ella, pensaba que había olvidado,que había renacido cual ave fénix, pero su cuerpo contenía todas las lagrimas no emanadas, todos los anhelos anquilosados .... 
Todavía no había olvidado ...

Insthar

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