miércoles, 9 de octubre de 2013

MUÉRDEME


Otra vez ella. No podía controlar mis impulsos al verla pasar delante de mí. Impertérrita ,movía sus caderas con cada paso ,sin imaginar lo que provocaba en mí. Esa mañana sería interminablemente perfecta, conjugaba el placer de percibir su aroma, y ver sus curvas ,mientras concienzudamente intentaba encontrar la mejor opción al problema, con controlar el instinto más salvaje de amarla hasta la extenuación sobre la mesa de su despacho.
Cientos de pensamientos la dejaban en mis brazos ,en un abrazo cálido y acogedor ,para en un instante, ver como me arrebataba la ropa,mientras sus carnosos labios me instaban a morderla. "Muérdeme". En esos instantes, donde mi razón se perdía entre las cortinas de mi mente, para dejar paso al deseo puro y arrebatador, esos momentos en los que ella buscaba mi opinión y me encontraba perdido entre bambalinas, acariciándole los senos. En ese instante ,donde su dulce voz pronunciaba mi nombre, y notaba como comenzaba una tremenda excitación para encontrar sus ojos azules mirándome divertida por el color rojo de mi rostro, y mi mueca de vergüenza que le hacía sonreír.
Esa mañana terminó. Ella se marchó a por su coche, y en mi ,quedó la tristeza de su marcha y la tranquilidad de no tener que controlarme.
Caminaba hacia mi coche cuando alguien paro a mi lado.
- Perdona, Mario, creo que deberíamos repasar el trabajo ... sube y cenamos en un restaurante mientras lo comentamos. :Sus piernas temblaron ,al tiempo que una eléctrica sensación despertó a su miembro viril que este acalló no sin esfuerzos, pensando en apios, nunca fallaba.
No puedo más que subir al coche y lanzarse a lo desconocido.
Espero el momento en que no tuviera dudas ,de que la mujer más hermosa que conocía pudiera desearle.
- Ya hemos llegado: dijo tras aparcar el coche frente a su casa. He pensado que en mi casa estaríamos más cómodos  Le dijo con una media sonrisa.
Abrió la puerta y le dejó pasar. No había duda,  a ella le interesaba y el no permitiría perder la oportunidad de su vida.Pero ,nunca se esperaría lo que ocurrió.
Al cerrar la puerta, ella le pegó contra la pared, y acercando su boca a su rostro ,le dijo :
- Tú mama no te ha dicho que hay trenes que no esperan...y este te va a arrollar...
Pegó sus pechos a su torso. Ella notó su potencial ,lo que la excitó de sobremanera.Le arrebató la ropa, mientras le mordía la boca. Presos de un remolino infernal de mordiscos  fieras lenguas deseosas de amar, manos resueltas que inspeccionaban sus cuerpos.
Desnudos, acariciaron sus cuerpos, besaron cada centímetro de su piel. Furiosamente pasional la cogió y la puso sobre sus caderas,para llevársela a otra pared, en el camino ,tiraron todo lo que se interpuso sin piedad. La sentó en un mueble, y con su lengua bajo a los infiernos: Los gemidos le llevaron a la locura, sus ojos perdidos en el paraíso , brillaban como las bestias ante un manjar, su lengua acariciaba con maestría su clítoris provocándole un mar de lujuria que la embargaba. Un grito atronador emergió de su garganta mientras su cuerpo convulsionaba en pequeños espasmos inmensamente placenteros, para abrazar con fuerza a su amante. Pero eso, no hizo mas que avivar el fuego de la pantera, que de un empujón ,llevo al joven al suelo, acaricio su cuerpo, de adonis, subiendo hasta limites insospechados el calor de ella. Sus caricias hicieron del protagonista un duro contrincante, su lengua corría juguetona por él hasta conseguir el éxtasis de su amor.
Ansioso, la cogió en volandas, y anclada a sus caderas, penetró en sus dominios, con los gemidos mas lascivos como melodía.
El frenesí les acogió como buenos discípulos, no cesaron en provocarse, en amarse hasta el delirio.


De la mano huyeron al séptimo cielo .... juntos.


Insthar ( 2010)
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