lunes, 14 de octubre de 2013

FLY ...



Un anciano de larga y canosa barba caminaba por el sendero hacia su aldea cuando un rayito tenue de luz le llamó la atención. Sobre una pequeña piedra ,estaba sentada una triste hada. Con su mirada perdida y acuosa en las ligeras hojas que se mecían con la brisa. El anciano quedo absorto por la imagen. Nunca había conocido a ninguna hada que no destilara felicidad y chispeante juventud. Se acercó a la pequeña, que no se percató por su intrusión.
- Pequeña, que te ocurre, porque tus ojitos tan azules se tornan grises en esta tarde tan hermosa?
El hada le miró y tan solo pudo encoger los hombros, sin fuerzas para contestaral agradable desconocido. Este se sento a su vera, y espero. Pasaron las horas ,la noche cayó sobre ellos, los abrazo con sus gélidos brazos, sin robarle un escalofrío al hada. El anciano saco de su zurrón ,un pañuelo que utilizaba para su cuello en días fríos y los puso sobre el hada, que helada seguía perdida en sus pensamientos.
-Pequeña, que te atormenta para no sentir las dagas de la noche en tu carne, para no sentir los azotes de esta brisa en tu rostro de porcelana?
-No... puedo... volar. - dijo el hada
Las palabras emergían de sus labios como espinas que herían su garganta al igual que su corazón. Al pronunciarlas, la compuerta de sus lágrimas se habían abierto y caían inexorablemente por sus mejillas. En silencio, dos lágrimas se precipitaron hasta perderse en la tierra de este sendero.
- Que ha ocurrido ? porque no puedes volar? Tus alas están bien...
Observo la perfección y la grandiosidad de sus alas que lucían preciosas ante sus ojos, al tiempo acaricio con su dedo su mejilla limpiando el rastro de esas tímidas lágrimas que habían descorchado la botella repleta de melancolía.
- No lo se ,pero intento moverlas.....elevo mis piececitos hasta las ramas de los arboles pero ...en un instante,me precipito al vacío. Y no se porque?
Bajo cientos y cientos de hojas de sauce ,escondía este hada en su alma, la verdadera y única razón de su desazón. El anciano, gran sabio, la cogió en su mano y la miro a ese mar azul que eran sus ojos. Cristalinos y casi trasparentes ,se introdujo en ellos, hasta encontrar el montón de hojas otoñales. Allí rebusco hasta encontrarle. Allí estaban los recuerdos, y estaba él. Poco a poco ,salio de su interior, dejándolo todo como estaba . En el camino vio un paisaje mágico y maravilloso.
- Mi pequeña, Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve. No te quedes lamentando tu suerte y lucha por buscarla. He caminado por los pasillos de tu alma, y hay tanto que mostrar al mundo....
-Yo? , no soy mas que una insignificante hada que no puede volar. No tengo nada que ofrecer...
-Mi niña, no da el que mas tiene sino el que mas generoso es de corazón...Solo tu sonrisa iluminaria cientos de noches. Tan solo tu mirada alegraría al que tuviera el honor de bucear en ella, tan solo tu chispeante andar, tu luz ,tu magia hechizaría a cualquiera...No sabes lo que vales,pequeña.
-Pero estoy sola en este bosque, todos me han abandonado.
-Sigue tu instinto y encontraras lo que ansias. Y a él también  Las cosas verdaderamente importantes son las mas difíciles  las que mas necesitan de tu valor y tozudez. No te rindas ,pequeña.
La hada le miró y sintió que recorría su diminuto cuerpo una energía especial. El anciano le dio un beso en su mejilla y se despidió.
-Vuela mi pequeña hada de luz.Vuela y no pares.
Ella aleteo con fuerza, antes de conseguir mantenerse en pie, cayó al suelo varias veces pero no desistió y con el eco de las sabias palabras del anciano se elevo ,mas allá que las hojas de los arboles, mas allá que la copa del bosque. Subió tan alto que encontró una luz potente que procedía del bosque.Aleteo sus alas hasta que llegó a su destino.
Sólo viven aquellos que luchan

Insthar 2009
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