lunes, 18 de julio de 2011

NADA



Un minúsculo grano de arena engullido en el infinito. Una pequeña partícula en un descomunal universo. Una lágrima de sal en un inmenso mar , exento de abismos y horizontes. 
Sus sentidos se enervan buscando los limites del espacio que le absorve, dibujando los bordes de chocolate de su cuerpo en ese lugar. Nota las vibraciones , las energías fluctuantes de lo que le rodea, las carcajadas de las amapolas, los suspiros de las golondrinas, el babear de los caracoles en su incierto y languido camino, incluso las patitas de unas luciernagas, que imagina que serán del color del arcoiris.
En la huida del sol a sus aposentos de rey, aparecen las noches frias y silenciosas, tan solo rotas por las lugubres conversaciones pausadas de los buhos, conspiradores de ojos penetrantes, capaces de observar en la más petrea oscuridad. Aullidos de lobos sedientos de pasión, que presentan sus colmillos, ante la impotencia de desear unos ojos de gata. Confidente fiel, la luna, que advierte la desazon y aplaca con su brillo su ferviente deseo. 
Y la noche cae con su ejercito de estrellas sobre mi delicada textura. Despacio se acerca, noto el negro de sus intenciones, sus risas jocosas. Como un oscuro veneno ,espeso y mortifero se va adueñando de donde antes, correteaban los bichitos bola, donde las mariposas jugaban al escondite con los cangrejos, donde las espigadas orquideas, alertaban de la llegada de las hormigas moradas, conocidas por sus salvajes pellizcos. 
La nada absorvia este pequeño cuerpecito, que se sentía pesado y triste, anquilosado y fatigado. Las emociones dejaron de ser su bandera, la sonrisa ya no sonaba como pequeñas piedrecitas en su bolsillo, ni el murmullo de los cantos rodados a la llegada de cada ola, era su melodia. El mar no se mezclaba con el olor de encinas, ni entía la fina textura del mousse, ni la miel. La nada le habia absorvido ,le habia ahogado como una pequeña gota hace naufrgar a un grano de arena. Y naufragó, y sintió como si fuera una playa entera, imposible de movilizar, y quedó atrapado en esa gota de agua negra y sucia, por donde no traspasaba la luz del sol ni la alegría de las abejas. Y desfalleció ..... por la NADA.

Ese instante , en que sientes la nada rozar tu cuerpo, y como la picadura de una medusa, colapsa tu sistema nervioso, inunda tu ser de un dolor inaudito y de una pesadez inamovible. En ese preciso momento, en que no puedes articualr ningun movimiento, porque no hay nada ... nada que te anime a realizarlo, tan solo, queires quedarte lo más quieto que puedas, hasta que el veneno de la medusa ,pase.... la nada pesa demasiado....

Insthar

lunes, 4 de julio de 2011

ÓBITO


A mis espaldas ,el mundo . Frente a mi, la muerte.
El tiempo se esfuma, corre contrareloj mientras cientos de imagenes y recuerdos se presentan frente a mi, con el mar de fondo y bajo los golpes certeros de las baquetas en el centro de mi corazón.
La quietud matutina me absorbe ,hasta topar con la frontera infranqueable de mi cuerpo. La piel ardiente aleja toda intención de contacto generoso y bienintencionado. Las gotas que saltan del mar, mandadas por Neptuno para apaciguar mi árdor funesto ,se queman al contacto conmigo, caen rendidas a la evaporacion perdiendo la sal ,en lagrimas de frustracion.
Camino sobre las piedras como en toda la existencia, si nsentir ya ,la dureza y los cantos rotos que hieren mis pies, sangrando quejidos guardados en ese camino. Solo una meta ....perecer bajo el azul de este mar, mientras la guitarra entona mis ultimas blancas...
Fue la trompeta.....es sus sonido incisivo que penetra en tu piel hasta envolverla en abrazos salvajes. Fue esa trompeta, la que quito la ropa de este cuerpo ápatico y le dio la vuelta....
Esa trompeta, que me amo hasta desear morir de placer bajo el influjo de su esencia penetrante y excitante. El mismo, que enervo mis sentidos y que enardeció mi sexo ...enarbolando mis mejillas y sonrojando mis senos...la misma que conjugando ecuaciones imposibles ,accionaba los compuertas por las que derrochaba sensaciones que conquistaron mi alma, hasta derretirme de deseo entre sus botones.
Seguía acercandome a mi óbito,pero flotando en las piruetas de esta trompeta que penetró en mi ser, hasta explotar en una melodia hipnotica, esfervescente y lujuriosa.... que acalló los golpes de la bateria que me acompañaban a rellenar mis pulmones con sales de colores, que cortó las cuerdas de esa guitarra con la que las palmas guardaban quejidos negros..aniquiló toda sin razón, regando las margaritas que un dia cultivé en los jardines de mi palacio ,hasta hacerlas florecer ....
Un estallido de luz me devuelve de esta danza funebre, gritos, el color rojo , sombrillas y una cruz..... al levantar la mirada....mi trompeta flotaba en el oscuro mar. Empapada sobre las piedras ,todavia sentía su fervor entre mis piernas.
Neptuno ... completó su orquesta.
Insthar

domingo, 3 de abril de 2011

TRISKEL (I PARTE)



Los gritos desgarradores alarmaron a toda la aldea. Los vecinos salieron de sus cabañas, siguiendo los llantos de dolor de una parturienta. Era la hermana pequeña del druida de la comunidad, Thuriel.
Él le acompañaba tratándole con infinidad de hierbas curativas, que a pesar de sus poderes, no consiguieron cesar el dolor inhumano de su hermana.
La luna parecía interesada en la criatura, pues su aura rozaba la tierra esa noche, alertada por un hecho mágico que llamaba su atención. Thuriel, sentía una energía poderosa que emanaba de la cabaña y de su hermana.
Apoyó su mano en el vientre abultado de Mirta, y su voz comenzó a fluir por la estancia. Apenas susurrada, se evaporaba como el agua del lago en un día de verano, esas palabras dulces y cantarinas que buscaban el descanso de su hermana.
Su respiración entrecortada, su tez pálida y las pocas fuerzas en su interior, provocaban en su mirada, un agotamiento que entristecía a Thuriel, que la sentía vencida por las circunstancias.
- Mi pequeña gacela, las estrellas están deseosas de bañar en plata a tu pequeña en honrarle con sus mimos, y en bendecir su andadura. Un último esfuerzo que dará vida a tu bebe, hermana se fuerte y lucha…
Ella le miró y entre lágrimas, gritó más fuerte, hasta sentir el diminuto cuerpo de su bebe saliendo de su interior, rasgando se carne a cada centímetro de su esperanzadora aparición en este nuevo mundo pero arrastrando tras él, el último aliento de su madre.
Cuando el bebe tocó las manos del Druida, comenzó a reír, asombrando a su tío, que miró con una sonrisa a su hermana.
Sus miradas se cruzaron. Miradas repletas de agradecimientos y paz. Momento en que ella, segura de con quien dejaba a su pequeña Duna.... se marchaba por siempre.
Thuriel, se acercó a su hermana y con hondo pesar, la despidió... con un beso en la frente.
Toda su atención, fue a para a la pequeña niña que seguía inquieta en el camastro entre risas y atentas miradas a todo lo que le rodeaba. Mientras las mujeres del pueblo preparaban a su hermana para la ceremonia de esa misma noche. Thuriel, limpiaba con paños de lino a su sobrina, inspeccionando cada centímetro de su piel. Cuando hubo limpiado con mucho amor y dulzura, el torso de la pequeña, y sus piernecitas, la levantó y se propuso limpiar su espalda. Absorto en todo lo acontecido, y pensativo en el futuro de esa pequeña, su atención se fijó en la zona baja de la espalda blanca de Duna.
La incredulidad, le dejó mudo. Una mancha oscura dibujaba en su piel, un triskel, símbolo druídico por excelencia, y que evidenciaba la importancia de esa niña, en el futuro del poblado y la cultura.
Esa sorpresa, eliminó cualquier atisbo de duda sobre ella, conocería los secretos de la magia junto a su tío, y tutor, el gran Druida de los bosques Artrul. Él la dirigiría para que en su ausencia, acompañara por el mejor camino a la aldea, y a su comunidad. La instruiría en las artes de la guerra y los poderes ocultos, hasta adiestrarla como una Druida importante dentro de la comunidad, un arduo trabajo que comenzaba esa misma noche. Su primera noche.
Thuriel inspeccionó detenidamente la marca de la espalda, mientras la niña jugueteaba con unas runas, tocaba su forma mientras miraba fijamente el dibujo que tenia cada una.
Thuriel, no salía de su asombro, esa pequeña princesa tenía en su piel, un triskel. Símbolo de su cultura que representaba el equilibrio y que como dicta las escrituras sagradas: "Tu mundo es una esfera sagrada...En su interior cohabitan las tres partes de ti, idénticas en tamaño, pero diferentes en naturaleza. Cada una de estas partes eres tú mismo y contiene tu evolución y tu alma. “Un símbolo que representa el equilibrio entre las esencias de tu ser, entre lo físico, espiritual y emocional. El símbolo de los druidas….
Y esta preciosa criatura estaba destinada al camino druídico, a dirigir a su pueblo.

Continuará...
Insthar





martes, 22 de marzo de 2011

YRIA


Yria se sontenía entre las más altas ramas del bosque, escondiendose de sus compañeras, que la buscaban. Ella siempre andaba entre juegos, y bromas ,a veces muy pesadas, que sus amigas aguantaban por la bondad de la joven hada, que tan solo deseaba sacarle el jugo de felicidad, a cada segundo de su vuelo.
Las tres amigas habían salido temprano a buscar luciernagas, para que esa misma noche ,el cielo oscuro se iluminara con todas ellas.
Yria, subió demasiado alto y en su volar frenético de alejó en exceso de sus amigas. Tras percatarse, intentó buscarlas, entre gritos y silbidos buscó la manera de volver con ellas a su casa, pero tras un largo rato y cayendo la tarde sobre ella, decidió descansar en una rama del árbol.
No sabía que hacer, se había perdido y no podía volver a casa, hasta que los pajarillos azules que cantaban al amanecer, no le indicaran su camino.
Absorta en sus pensamiento, no escuchó el sibilino caminar de una serpiente gigante que se acercaba a ella. Desde lejos, comenzó a emitir una melodia hipnótica con su viperina lengua. Un siseo que obnubiló a la joven Yria, que cayó prendida de ella, cuando clavó sus ojos en la bestia.
Hipnotizaba , era incapaz de entender el peligro que esta entrañaba, pues tan solo deseaba la fresca sangre del hada, que su vitalidad y alegría corriera por su cuerpo, convirtiendo a la bestia en una ser más ágil, más joven y más alegre.
Cada dia, la bestia observaba a esa hada, mientras su boca salivaba por el deseo de tenerla entre su cuerpo, rodeandola en un abrazo mortal, sintiendo el calor mágico que desprendia en cada aleteo. La excitación incrementaba con cada imaginación de esa vil serpiente, hasta encontrarse frente a ella, y con un deseo claro y ferviente.
Indefensa, frente a ella, Yria no escuchaba las plegarias de Irka, su amiga más guerrera, que le instaba a sacar de su muslo la daga que le arrebatara la vida a esa infame bestia. Oidos tapiados tambien a la racional Irenia, que le instaba a huir, a planear un plan para escapar de sus facues ,de un abrazo que la llevaría a perecer en una obsesión insana. Pero Yria, fundida con el azul del mar que contenia los ojos de la bestia, se zambulló sin más, en esa atracción fatal.
Frente a la bestia,que tan solo quería succionar su alegría inocente y el calor de su corazón. La indefensa hada guardó sus alas, y aún sabiendas ,que acabaría presa de sus fauces, se acercó a él, y acarició su mejilla con ternura y cariño.
Había caido presa de su fin, del ser que rompería sus alas, destiñendo los colores, deshaciendo la seda que formaban los dibujos de estas y encarcelandola en esa rama, en un mundo sin vuelos ,sin libertad.
Había sido atrapada, por la bestia que rasgaría su corazón, hasta que este se deshiciera con su sangre y tan solo, quedara un hueco en su pecho, por donde retumbarían los susurros de esa lengua infame.
Pero de todo es sabido ,que una hada no peude vivir sin alas. Que una hada es todo corazón y si, este se pierde ,ella muere.
Frente a la mirada azul de la bestia, Yria comienza a consumirse, su sonrisa se curva buscando la tierra, sus manos caen cansadas al lado de su cuerpo ,que cada vez es más diminuto. Su luz se esparce por el universo, buscando la luna de donde una vez emergió. Y su sonrisa, tan solo queda en la memoria de sus amigos.
Esa bestía, rozó con su larga lengua , su rostro apagado ....
Ýria, cayó al suelo, cerrando delicadamente los ojos, y con su último suspiro...le dió su vida.
Insthar

domingo, 20 de marzo de 2011

TEMERARIO


Rodeado de todo lo que su mente podía desear, los manjares más exquisitos estaban a su disposición con tan solo imaginarlo. Un lugar hermoso, repleto de flores.Un manto verde, por el que trascurría un riachullo preñado de peces ,y donde ,una boveda azul presidida por un inmenso sol, adornaba su techo. El paraiso.
Pero todos los paraisos dejan de serlo en algún momento. Su curiosidad le llevó a buscar más allá de las nubes, a dirigir su mirada a la lejania calurosa y ardiente de lo desconocido, sin entender que "él" ,todo lo ve y pronto cayó sobre el insignifcante humano toda la justicia divina.
Una mañana mientras prendía en su rostro una enorme sonrisa tras una instensa noche, comenzó a notar que el suelo nuboso que le sostenía iba perdiendo consistencia, hasta que un enorme agujero ,puerta a la nada, le lanzó al abismo más asfixiante y tenebroso.
El golpe fue tremendo, se escucharon por los alrededores, como su cuerpo caía al suelo con un sonido seco y estruendoso. Magullado y desconcertado tocó sus extremidades, verificando su estado de salud, que aunque dolorido ,no tenía ningun hueso roto.
La oscuridad se cernía sobre su sombra, que proyectaba la luna sobre las paredes de este extraño pasadizo. Dos muros enormes contenían un camino de cenizas y ascuas ,apenas calientes. Sus pasos lentos y cansados le trasportaban al mismo infierno. Cuanto más se acercaba, las ascuas de ese camino acrecentaban su fuego. Un calor que quemaba sus pies, derritiendo la piel de sus piernas, haciendo casi imposible el camino, pero inimaginable el pararse en ese lugar...pues terminaría consumido por las ascuas ardientes.
La locura, la desesperación comenzaba a brotar como pequeñas florecillas en su mente, ideas estrambóticas ,risas istrionicas que retumbaban en la noche, y que le acompañaron en los ultimos pasos hasta toparse con la gigantesca puerta del corazón del infierno.
El temor se había evaporado en ese misero caminar, dejando a un ser arrogante, y temerario. Gritó frente al portón, vilipendiando al señor de la fortaleza. Sus carcajadas precedían a palabras malsonantes y afrentas al mismo Lucifer, cuando ... el portón ,se abrió ,entre chirridos ,que asustaban y te anteponían en lo peor.
Caminó hacia las inmensas llamas que regían el centro del lugar. Tras ellas, un enorme trono ,donde esperaba Lucifer. Y a su alrededor, sus secuaces miraban al intruso ,iracundos y expectantes.
Su lengua lanzaba dardos enveneados, inconsciente de l oque sus actos le acarrearian. Como una metralleta, no cesaba de insultar al rey del territoria que pisaba, cuando se quedó mudo, y asombrado.
Lucifer, se levantó de su trono y bajo , con una malefica sonrisa en la boca. El estulto caballero, expulsado del paraiso, dirigió su indice hacia la figura que bajana los escalones de piedra ,tallados en la misma roca de esa cueva y dijo;
- Eres una mujer .... y estás muy buena...
Mientras la dama oscura caminaba hacia él ,segura y meditando, cual de todos sería su castigo .Llegó  frente al intrépido humano, que no habia cesado de dirigirle muecas desagradables y violentas, que no hicieron más que subir la temmperatura del lugar. Pero a este juego, este pequeño insecto no podría con la dama del mal.
- Bienvenido a mi guarida, caballero .
Su mirada te hundía en el delirio, eran como las llamas de su palacio, que te arrastraban a desear perecer bajo su latigo. Ella, se acercó a él, que inducido por una locura trasitoria no cesaba de parlotear, sin percibir la peligrosidad de sus actos.
Su osadía rozaba la estulticia. Una arrogancia que acrecentaba las perversas ideas de la dama oscura.La sabiduría se acercó a sus oidos, en un instante de lucidez, que n oquiso escuchar : " quien juega con fuego ,se mea en la cama" ... Pero era tal su altanería , que escapando entre risas, vaciló al rey del infierno... Y ya se sabe, el que se acerca a la hoguera, puede caer preso de las llamas.
- Bueno, pequeña ...me tengo que marchar que ya he perdido bastante tiempo con una zorra como tú, a la que seguramente, tu amado Lucifer, está poniendo la cornamenta con algun humana potente ... me esperaba algo más diabolico ,pero veo que hasta el infierno está descafeinado.
Entre risas dió la espalda a la Dama oscura ,a la que tales palabras no había herido su integridad, sino conseguir un buen plan, para hacerle sentir el calor del infierno....
Un chasquido antepuso a la caida del humano, al suelo. Ella había agitado el látigo hasta que ete se enredara en el cuello del intrepido joven.
Complacida, mientras veía como se retorcia por el suelo del dolor, lo arrastraba a sus pies, tirando del latigo y marcando por siemrpe su cuello.
- Levantate, valeroso capullo...
Las palabras se ahogaron en la garganta del atrevido joven, que comenzaba a atisbar la suerte que correría.
- Me puede usted repetir lo que ha dicho hace un instante ....
- No, ..solo era una broma..perd...
- No hay nada más despreciable que los que huyen de sus actos...esperaba un poco de hombría en este cuerpo de huesos y grasa putrefacta.
- Señora, no era mi intención ... : cabizabajo y suplicante, pedia compasion a la dama del infierno.
- Espero que te guste el fuego ....

Con un rapido gesto de muñeca, elevó el cuerpo endeble del joven y lo lanzo  a la hoguera. Entre gritos, este pudo notar como cientos de pinzas pellizcaban su carne deshaciendola en pequeños pedazos que daría de comer al ejercito de cangrejos de fuego que habitaban en la hoguera.
Mientras ,al otro lado y sentada en su trono, observaba complaciente .... la hermosa Dama oscura.
En el último instante, volvió a tirar el látigo hacia él .... y lo sacó de la hoguera. Él, gritaba al cielo, por perecer en la hoguera y no ser el juguete de esa mente tan vil y perversa.

"el que se acerca a la hoguera, puede caer preso de las llamas"

Insthar

domingo, 13 de marzo de 2011

FIRE


Pasaban las doce de la noche, el ambiente del pub aumentaba al mismo tiempo que las luces se atenuaban, dejando paso, a los felinos movimientos que despertaba la nocturnidad y el alcohol, que corría por las sedientas bocas,con lo que apaciguaban sus deseos más irracionales.
Apoyado en la barra, dejando que sus codos soportaran el peso de su atletica anatomia. Enfundado en su chaqueta de cuero negro, intentaba pasar desapercibido para la jauria de lobas ,que acechaban desde la pista de baile. Se giró hacia el barman, aburrido, de no encontrar aquello ,que andaba buscando cada jueves noche. Jugando con el último trago de su copa, decidió que habia llegado el momento de su marcha. De golpe, acabó con el último aliento de su copa y se giró en busca de la puerta.
Levantó los ojos, que segundos antes estaban perdidos por las baldosas del suelo, y .... el impacto fue brutal. A unos metros, clavaba su mirada en él, provocandole el colapso de sus pulmones, que pronto intentó controlar. La siguió con la mirada ,sin encontrar en ella ningún atisbo de timidez.
Sin perder la vista a sus curvas lujuriosas y a esa mirada cautivadora, sus pasos le llevaron a un lugar más apartado del pub, desde donde observarla.
Esa mujer le inquietaba,  mantenía bajo su mando el control del universo, de su universo, sin perder ni una pizca de espontaneidad. Sabia jugar con fuego sin quemar su piel, pero sintiendo la pasión de su calor.
A lo lejos ,miraba como bailaba con el acompañante de la noche, un fornido y atractivo joven que jugaba con sus curvas, sin conocer su peligrosidad.
El dj anunció una petición para esa noche. En el preciso instante que los golpes d ela canción comenzaron a volar por entre los cuerpos sudorosos y fervientes del local, ella giró su rostro y ....  provocó una ola imparable en mi cuerpo. Solo con esa mirada tan arrolladora conseguía arrasar cual tsunami mi alma. 
Apoyado en la pared, la miraba mientras ella jugaba conmigo. Su mirada fija en mi, mientras sus manos acariciaban su pelo, hasta parar en su boca, donde dibujar las deseadas curvas de sus labios. Recorriendo su cuello por donde, desearia perderme para descubrir el sabor de su piel, hasta amanecer en la calidez de su pecho. Una sonrisa pícara y altanera, prendía en su rostro ,sabiendo que estaba a su merced.
Sus caderas ligaban con las notas que flotaban en el aire, con movimientos sensuales y delicados ,pero eroticamente febriles, te abocaban a la locura. Su cintura emergía bajo su diminuta camiseta, contoneandose cual sepierte, en un baile exotico y frugal,que invitaba a mecerte en su danza lujuriosa. Sus manos recorrian su cuepro, con la portentosa insinuación de que fueran las mias las que calmaran su fuego.
Su acompañante buscó su premio, pero se encontró con el vacio.
Ella le susurró al oido ,y caminó hacia el fondo de la sala....fija en su objetivo y con el felino caminar que la caracterizaba, se acercó a mi..
Estaba tan cerca que  me empapé  de su salvaje perfume, ella me miró a los ojos, y al tiempo que me acariciaba el pecho .... me digo:
- La vida no está hecha para los voyeurs ....
Y se marchó ... marcando cada golpe de la canción con sus caderas....
A punto de la inconsciencia....él miró al suelo, y .... salió tras ella.
Insthar


martes, 8 de marzo de 2011

A LA DERIVA


No podría adivinar, el instante en que todo comenzó. No sabría decir, si fue bajo un sol de justicia, o una tarde de otoño bajo las nubes grises. O una noche estrellada con la luna más luminosa en lo alto del cielo. No sabría vislumbrar, que ocurría a su alrededor ,cuando lo inevitable comenzó a suceder.
Rodeada de otras barcas, algunas grandiosas ,otras más modestas ,pero todas amarradas en el puerto.
Un lazo a la tierra. Un vínculo con las demás embarcaciones, con los pasadizos de madera que conectaban cada amarre, con cada farola que alumbraba el puerto.
Desconocidas son las causas que lo desencadenó, pero la barca desvencijada, flotaba por inercia, arrastrada por la marea que la separaban de la tierra y tan solo protegida por el tímido amarre.
Una cuerda, como un brazo que se alarga desde la madera de la barca, hasta aferrarse a ese gran trozo de hierro, que es la única esperanza para no perderse en el mar.
La cuerda se desliza delicadamente, despacio,liberándo el nudo que la sujeta, mientras la barca siente en sus piezas, como eso ocurre.
No quiere mirar ,conoce su destino.
Ese brazo ,de largas fibras trenzadas que recuerda a una anciana despeinada ,y turbada de brújula estropeada,se va desenredando de las manos férricas ,de aquel que le agarra desde el puerto.
Inevitable, la barca se deja mecer por las caricias de las olas, mientras se aleja de la tierra. El vaivén ,recuerda a la mecedora que intenta relajar los músculos doloridos del anciano que espera, tan solo espera, su última visita.
Las olas elevan la barca y solo en ese instante, puede ver el puerto ,los barcos, su sonrisa y el abrazo de sus hijos. Solo ese segundo, antes de que la ola vuelva a bajar, recuerda lo que el horizonte se engulle con su caída.
Lentamente se aleja de sus recuerdos, de su vida, de su amarre y de los días en que el sol se posaba en su proa, para escuchar el canto de las sirenas, mientras en la popa, ella le sonreía feliz.
No tiene fuerzas, tan solo espera a que la luz se apague para siempre, en que el mar calmo ya no le muestre sus recuerdos nítidos en cada cresta de la ola. En que su corazón de madera no se resquebraje cada dia un poquito más, cuando su cuerpo cae sin remisión hasta las profundidades del mar.
Como poder soportar la cruel condena? ,de saber a ciencia cierta, que estarás tan lejos de la orilla, que ya nunca la verás, ni la recordarás ,que tan solo queda la nada, el mar infinito y salado ,que escuece en tus heridas.
Como soportar el ser consciente que todo ha terminado, mientras las demás barcas, las farolas, los tablones de madera y tu amarre, siguen viendote desde la orilla, y tu ya no les recuerdas ?
Un viaje incierto, despiadado y triste, que deja tu barca en el grandioso océano, a la merced de las mareas, pero con la certeza de que nunca llegará a puerto...ni siquiera las gaviotas volarán sobre ti. Tan solo te queda la soledad, porque tus recuerdos, se han quedado en la orilla ....se han hundido en este mar inmenso.
Una mirada te explica como se siente esa alma. La quietud del cuerpo te mostrará , la incapacidad de acción. Las palabras pierden su sentido ... cuando no se encuentra una solución, cunado lo inevitable toca a tu puerta ...y ni siquiera puedes decidir si abrir o no...porque ya estaba abierta.
Insthar