domingo, 13 de marzo de 2011

FIRE


Pasaban las doce de la noche, el ambiente del pub aumentaba al mismo tiempo que las luces se atenuaban, dejando paso, a los felinos movimientos que despertaba la nocturnidad y el alcohol, que corría por las sedientas bocas,con lo que apaciguaban sus deseos más irracionales.
Apoyado en la barra, dejando que sus codos soportaran el peso de su atletica anatomia. Enfundado en su chaqueta de cuero negro, intentaba pasar desapercibido para la jauria de lobas ,que acechaban desde la pista de baile. Se giró hacia el barman, aburrido, de no encontrar aquello ,que andaba buscando cada jueves noche. Jugando con el último trago de su copa, decidió que habia llegado el momento de su marcha. De golpe, acabó con el último aliento de su copa y se giró en busca de la puerta.
Levantó los ojos, que segundos antes estaban perdidos por las baldosas del suelo, y .... el impacto fue brutal. A unos metros, clavaba su mirada en él, provocandole el colapso de sus pulmones, que pronto intentó controlar. La siguió con la mirada ,sin encontrar en ella ningún atisbo de timidez.
Sin perder la vista a sus curvas lujuriosas y a esa mirada cautivadora, sus pasos le llevaron a un lugar más apartado del pub, desde donde observarla.
Esa mujer le inquietaba,  mantenía bajo su mando el control del universo, de su universo, sin perder ni una pizca de espontaneidad. Sabia jugar con fuego sin quemar su piel, pero sintiendo la pasión de su calor.
A lo lejos ,miraba como bailaba con el acompañante de la noche, un fornido y atractivo joven que jugaba con sus curvas, sin conocer su peligrosidad.
El dj anunció una petición para esa noche. En el preciso instante que los golpes d ela canción comenzaron a volar por entre los cuerpos sudorosos y fervientes del local, ella giró su rostro y ....  provocó una ola imparable en mi cuerpo. Solo con esa mirada tan arrolladora conseguía arrasar cual tsunami mi alma. 
Apoyado en la pared, la miraba mientras ella jugaba conmigo. Su mirada fija en mi, mientras sus manos acariciaban su pelo, hasta parar en su boca, donde dibujar las deseadas curvas de sus labios. Recorriendo su cuello por donde, desearia perderme para descubrir el sabor de su piel, hasta amanecer en la calidez de su pecho. Una sonrisa pícara y altanera, prendía en su rostro ,sabiendo que estaba a su merced.
Sus caderas ligaban con las notas que flotaban en el aire, con movimientos sensuales y delicados ,pero eroticamente febriles, te abocaban a la locura. Su cintura emergía bajo su diminuta camiseta, contoneandose cual sepierte, en un baile exotico y frugal,que invitaba a mecerte en su danza lujuriosa. Sus manos recorrian su cuepro, con la portentosa insinuación de que fueran las mias las que calmaran su fuego.
Su acompañante buscó su premio, pero se encontró con el vacio.
Ella le susurró al oido ,y caminó hacia el fondo de la sala....fija en su objetivo y con el felino caminar que la caracterizaba, se acercó a mi..
Estaba tan cerca que  me empapé  de su salvaje perfume, ella me miró a los ojos, y al tiempo que me acariciaba el pecho .... me digo:
- La vida no está hecha para los voyeurs ....
Y se marchó ... marcando cada golpe de la canción con sus caderas....
A punto de la inconsciencia....él miró al suelo, y .... salió tras ella.
Insthar


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