miércoles, 28 de julio de 2010

ATRAPADA III



Rodeada por una docena de jinetes del desierto, esperaba la decisión del jefe, de ojos oscuros que penetraron en su alma y encontraron el temor agarrado a su corazón.
La miró detenidamente ,buscando aquello que la llevo al final del mundo y encontró sangre, lucha y furia, ahora, convertida en una muñeca de porcelana ,débil y desconcertada .Rendida ante el futuro inminente.
Los caballos se acercaban más a ella, hasta que su aliento le movía el pelo ensangrentado de las batallas. Todavía sentía el vacío que había dejado la sombre oscura, la fatiga y la apatía que reinaba en su cuerpo . Mientras la cimitarra le susurraba que la blandiera, ella negaba sus ruegos.
Con  ojos apagados, ofreció su vida al tuareg de mirada penetrante. 
Su belleza  no paso desapercibida ante los hambrientos deseos de los jinetes, que comenzaron a rifarse a la guerrera.
Pero ,tras el alboroto por saber quien se llevaría el premio, el tuareg silencio a sus jinetes y monto a la joven en su caballo, dejando su espada en la ardiente arena abandonada.
Abatida, su mente había desaparecido de la escultural silueta que la albergaba, había desaparecido junto con su misión. Fue esa misma noche ,cuando el jefe se acercó a ella, y acarició insinuante su piel, cuando un escalofrío recorrió la espalda de la guerrera, despertó la salvaje que yacía dormido en su interior, aturdida por el dolor que había provocado el abrazo de la sombra oscura.
Su lengua dibujaba las curvas sinuosas de su cintura, perdiéndose en los limites de lo desconocido, mientras sus manos cubrían sus pechos desnudos. La mirada de él seguía fija en los ojos de ella, cuando la guerrera después de tantas horas, por fin ,reaccionó y le miro.
Una mirada furiosa, que origino en el tuareg una sonrisa complaciente. Había costado pero consiguió despertar a la dormida fiera que poseía el carácter de la muchacha.
Ella ,cogió con fuerza su rostro con una mano ,mientras le decía:
- Guarda tu babosa lengua y aparta tus asquerosas manos de mi cuerpo. No has nacido para probar este manjar.
Él la miro , se deshizo de su cautiverio y la besó. Apasionado, sensual y delicado .... que aturdió por completo a la guerrera.
- Nunca nadie te besará como yo .... volverás, gran guerrera.
- Sueña con ello ...porque será lo único que obtengas de mi.
Cogió sus ropas, y huyó ante la pasividad del tuareg.
La furia le brotaba por los poros de su piel, cogió una espada árabe y un caballo de algún jinete despistado y huyó. El deseo de sangre era incesante, quería matar ,quería derramar la vida de aquellos que habían osado importunar su misión.
Al llegar al oasis donde descansaba su espada, encontró un grupo de insurgentes , de bandidos del desierto , que la rodearon. Cansada por el camino, desfallecida por la huida y herida por las ultimas batallas, se encontró con su espada en la mano y ante siete bandidos hambrientos.
Cada carcajada ,cada palabra obscena que emergía de sus bocas , encendía la llama iracunda, de la fiera que acabaría con todos ellos. El primer ataque de uno de ello, consiguió herirla en el brazo.
Sus ojos chispeaban la furia, comenzando una danza brutal de golpes ,ataques, giros hirientes que abrían heridas profundas en los hombres. Un tiempo que voló sin tener consciencia , como si la hubiera poseído el alma de la pantera, acabando con los siete bandidos sin darse cuenta.
Volvió en si ,rodeada de cuerpos moribundos, su cuerpo volvía a vestir el rojo y ella, agotada ,caía de rodillas al suelo, al tiempo que una lágrima se escapaba de sus ojos.
Los restos de la sombra oscura se perdieron en la cálida arena del desierto ,  la negrura de su alma se quedo abandonada en ese oasis para comenzar un nuevo viaje , donde no pesara su alma.
Las pesadas piedras se quedaron en el camino, para hacer un viaje mas llevadero....
No escuches las palabras oscuras de tu mente .... abstenerse de abrir las puertas a la sombra oscura.
Fin


Insthar
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