sábado, 28 de septiembre de 2013

EL ROCE DE TU CUERPO



No recuerdo como se desencadenó el maremoto en nuestras vidas. No recuerdo cual fue la chispa que hizo explotar el espacio entre nosotros. Unas palabras iracundas se deslizaron raudas por mi boca, ante la imposibilidad de apresarlas de la razón. Arrastradas por la más irracional emoción que llameaba en mi interior, un cabreo monumental por alguna estupidez momentánea.
-Cierra la puerta cuando salgas....
Poco después un portazo hacía tambalear las paredes de mi casa, despertándome de un estúpido comportamiento prendido por el orgullo más espeso. Cada segundo que pasaba tras esa puerta cerrada, sentía como mi corazón huía de mi pecho, como el sentido de mi existencia se volvía tenue hasta perder el color, y la nitidez habitual. Como mis dedos ya no tamboreaban el teclado ,y mis ojos se perdían en algún punto infinito.
Mis pasos me llevaron ,como un robot hasta mi cama, donde me tumbé, perdida. Ahogándome en un mar de maldiciones gitanas que mis propios labios susurraban.

Él caminaba cabizbajo, esas palabras se habían clavado como una daga envenenada en su corazón, hiriéndole de muerte. Su camino se hizo circular, recorriendo una y otra vez la misma manzana donde ella vivía,Pasando por su portal, buscando las fuerzas para subir y requerirle unos minutos, pero el orgullo agarraba las riendas ,que se enganchaban en su boca.Argollas que agujerearon su mejilla para encadenarle a sus deseos, al deseo del rey orgullo que habita en su trono. Aún sintiendo como su alma se descomponía en pequeños trozos que tintineaban en su cuerpo, cambió de rumbo hasta llegar a su habitación.

Tendido en su cama, traspasaba el techo de su habitación ,buscando respuestas, sensaciones, buscándola a ella. Cada segundo desde que cerró esa puerta, su pensamiento le correspondía  era la dueña y señora. Fatigado dejaba el tiempo pasar ....



Pasaron horas ,atrapada en la tristeza de su ausencia, le echaba tanto de menos que se había olvidado de respirar, pero su corazón la llamó a gritos.... gritaba su nombre, alto y claro, mientras me recriminaba lo idiota que era y el tiempo que había perdido por alguna tontería sin importancia.
Se puso los vaqueros y esa camiseta roja que sabía le gustaba. Cogió su cazadora y fue en su busca....

Recorrió cada garito que frecuentaba, hasta que decidió presentarme en su casa.
Su compañero de piso abrió la puerta, sin mediar palabra lo apartó de su camino y fue a su habitación.  La abrió ante su estupefacta sorpresa, y ella le cogió de la pechera.
- No me lo vuelvas a hacer ....nunca...: dijo ella.

Tras esas breves palabras , sus labios capturaron los de él, mordieron su boca con la misma desesperación que poco antes ella se deshacía en su cama. Le despojó de esa camiseta morada que le encantaba ,y gritó, desintegrando toda la rabia de este tiempo sin él.
Ardía por recorrer su piel,  por fundirse , porque sus pechos fuesen lamidos por su lasciva lengua. Con fuerza, pues el deseo era infinito e inimaginable, acarició su pecho ,mordió cada centímetro de su abdomen ,hasta descubrir el paraíso escondido....jugaron vencidos por la pasión  aniquiladora del deseo más ferviente ,más brutal ....
Mientras tus manos  tiran de mi pelo, siento como tu sexo se adentra vigoroso  en mi territorio. Notas mi excitación, sientes la vibración que produce tu visita. Mientras siento tu piel en lo más interno de mi cuerpo, el deseo no hace mas que incrementar, que enervar la lujuria en mis ojos, el furor en mis mejillas. En cada embestida, una ola ardiente recorre desde mi sexo hasta mi boca, que grita extasiada.....
Un arrebato enérgico y ansioso, que nos lleva a la locura . Gemidos que despiertan más esta exacerbada sensación de ingravidez, de deseo y pasión....
Descanso en tu pecho ,tras esta increíble batalla...que nos trasportó al universo más hermoso, el de un amor que puede con todo....

Insthar 
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