viernes, 19 de marzo de 2010

SUEÑOS

Pesadillas que se convierten en sueños.
Cada mañana salia a pasear por el bosque que rodeaba mi casa. Tan solo unos minutos y me encontraba con el rio que me impedia el paso. Los ultimos pasos hasta llegar a la orilla era lentos, meditados y saboreando esos segundos donde todavia no habia perdido. En esa orilla, donde los cervatillos bebian agua, y donde las jovenes lavaban la ropa, me cortaba la libertad.
Habia pensado en aprender a nadar, pero siempre lo declinaba pensando en la posibilidad de que el agua absorviera mi cuerpo y me arrastrara a las profundidades. "Podría confeccionar una barca para llegar al otro lado" pensé, pero enseguida, apareció Mr miedo y me enseño las imagenes de mi caida ,tras golpear mi barca contra las rocas y hundirme sin remision, sin que ningun rey del mar, me rescatará.
Cada dia ,mis pasos me llevaban a la orilla del rio, y tras unos minutos mirando la belleza e impetuosidad del agua, volvia hacia mi caserio con la cabeza perdida entre las nubes.
Una noche de verano, yacia en mi cama, sin poder conciliar el sueño. Se escuchaba el murmullo de la algarabia tras el rio. Con cada risa, con cada nota de su melodia, mi corazon se achicaba. Comenzó a encoger, junto con mis pulmones, no podia respirar, y apenas escuchaba mis latidos. Me levanté casi sin fuerzas y caminé con premura hacia el espesor del bosque, grité lo mas fuerte que pude para no escuchar al miedo que me instaba a volver a la cama,donde conseguiria que desapareciera en esta burbuja de cristal. Pero segui caminando hacia el rio. Cai por el camino, lleve mis peirnas de magulladuras, mi rostro embarrado ,mis manos ensangrentadas por intentar abrir paso entre las plantas.
En cada paso, escuchaba mas fuerte mi latir, aunque mis piernas no conseguian seguir el ritmo que el les emitia. Me abandonaron las fuerzas apenas unos metros, ya no podia caminar, pero no podia rendirme cuando escuchaba el chispeante rumor del agua, que me llamaba. Arrastré micuerpo por la tierra, las piedras se clavaron en mi espalda ,en mi costado ,arañazos y heridas impregnaban mi pecho ,mi abdomen ....pero ,al fin, llegué.
Metí mi cuerpo ,poco a poco ,en el agua. Su frescura hizo reaccionar a mi enmudecido ser, que habia perecido en el trayecto. Me sumergi sin luchar, me dejé llevar por el impetu del agua, por su alegria, por su fortaleza vibrante .... calmó mis temores, relajo mis musculos y avivó la sonrisa perdida en mi cara.
Bucee las profundidades, disfrutando de su paraiso hasta llegar a la otra orilla. Emergí de las aguas .... con una nueva mirada, con un nuevo caminar y con la certeza de que tan solo tengo que proponerme algo para conseguirlo.
El mayor regalo es haberlo intentado...mostrarte a ti mismo, que puedes hacerlo.
Y yo pude cruzar mi rio...
Insthar
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