domingo, 16 de enero de 2011

NUBES NEGRAS





Unas nubes grises, preñadas de lágrimas, han ocupado el cielo. Progresivamente, han apartado al sol a una esquina del paisaje, de donde las flores no puedan nutrirse de sus rayos, donde su calidez ,no se pose sobre las aguas heladas de la indiferencia. El gris ocupa allá donde la vista alcanza. Las gentes que pasean por la calle, abandonaron la sonrisa, junto al calcetín que nunca apareció tras la colada, o ese beso, que jamas acaricio sus labios, por alguna inhóspita razón. Incluso las naranjas, que prenden del árbol, aparecen podridas, picadas por viles pájaros, que buscaron su dulce néctar,robándole su orgullo.

Pero esas nubes comienzan a ser succionadas, por una inmensa y apacible señora de moño gris y chal de lana. Esa señora ha salido a la calle, y ha ofrecido su ser, para observar la energía malévola de las nubes.Estas, impacientes, han volado hasta caer en sus brazos.Han llenado a esa mujer de negatividad, soledad, frustraciones, e incomprensibles ecuaciones matemáticas.

En el cielo, prende nuevamente el sol, alegre ,feliz e ilusionado.Otra vez, la anciana nos libró de la oscuridad,falsamente. Toda una vida, cada vez que las nubes oscurecían el horizonte ,esa mujer ofrecía su vida por aniquilar esa masa de incomprensión y tristeza.

Todo volvía a ser mágico. Las flores giraban presumidas buscando los piropos del sol, el azul impregnaba cada elemento del paisaje, la luz nos iluminaba en cada paso, pero...la anciana ya no podía mas. Sus ojos desorbitados, marcados por rojas venas pedían auxilio.Sus brazos jugaba frenéticamente con el chal.Su boca cerrada a presión, no dejaba escuchar el chirriar de sus dientes, ante el sufrimiento. En su interior habia tanta negatividad, tantos retos perdidos, tantas preguntas sin respuesta,tantas ilusiones apagadas, que una sola masa gris más ...acabaría por hacerla explotar.

Una sola inquietud colmó su fortaleza. Toda el agua que había absorvido de las nubes, comenzó a emerger como diamantes por los ojos. Por tus ojos.

Todas esas preocupaciones, que año tras año has ocultado como losas de hierro, apartándolas del camino, anclandolas al ostracismo fluyen en forma de lágrimas, imposibles de frenar. No conoces la causa, pero ellas necesitan salir.
Esa anciana ,guardiana de tus miedos e indecisiones ha caido.
Tan solo te queda llorar, liberar de tu alma ,las piedras que has escondido en tus bolsillos, y que te impiden cruzar el rio, caminar ligero o volar.

Deja que la lluvia empape la tierra, que roce tu mejilla liberandote de un peso, que no te ayuda a avanzar.
Deja que sea un recuerdo ,una experiencia de la que aprender ,
pero no dejes que esa anciana las guarde.
Insthar
(12/12/2009)
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