sábado, 29 de agosto de 2009

DE FRIO METAL


Sobre el monticulo de cientos de enemigos, pierdo la mirada en el horizonte. La sangre se precipita por mis brazos y mi rostro. He luchado con fiereza blandiendo mi cimitarra arabe con decision y sin piedad. Y ahora obtengo la recompensa. Poseo la fuerza para aniquilar a las bestias oscuras que buscan arrebatarme la luz y la magia, y aqui me encuentro ,sobre cientos de cuerpos putrefactos entremezclados y bañados de orin , temor y dolor.

En un valle yermo de vida, camino acompañada de la tristeza mas absoluta. El metal de mis botas tintinea a cada paso, limpio la sangre de los insurgentes con los restos del cuero que cubre mis piernas. Mi piel se relaja ante las caricias del viento, que con su danzar sobre mi cuerpo aleja a los fantasmas de la traicion y la avaricia. Respiro tan profundamente que siento que mis pulmones van a estallar de su pureza, suelo el aire y con el, se esfuman todas las imagenes que momentos antes han grabado mis pupilas, cada estoque de los barbaros,cada roce de su tosca piel con mi cuerpo ,la lascivia que emergian de sus ojos, y la brutalidad de sus golpes, dejan paso al vacio. Una blanca estampa rodeada de hielo ,montañas gelidas y niveas que congelan los sentimientos mas ardientes . Ahora ,una vez borrado lo ocurrido de mi mente, puedo abrir mis ojos a la belleza.

Me despojo de mis harapientos ropajes mientras camino guiada por el calor de la tierra que escala mis piernas hasta mi pecho. Desnuda camino por la hierba con una sonrisa sincera en mi rostro, llegó a un lago donde me dejo llevar.

Tumbada en la superficie, abro los ojos. Siento la paz en mis sentidos, el silencio es la mas hermosa de las melodias, Mi cuerpo se mece con el vaiven de las corrientes magicas de ese lago plateado. La noche comienza a caer sobre el campo. Radiante salgo del agua. La cimitarra descansa en el verde prado cuando siento un dolor agudo en el pecho. Un dolor, que me hace estremecer . Mi cuerpo ha sentido el dolor del metal irrumpiendo con fuerza en mis musculos, ha sentido la ruda soga apretando mi cuello y privandome del oxigeno de la vida, ha sufrido los duros golpes de grandes puños en mi rostro, pero este dolor es inaudito ,mas allá del cuerpo mi alma grita de amargura y desesperacion.

Caigo de rodillas al suelo y me siento vencida sobre mis talones.

Paso la noche, perdida bajo las nubes, el dolor sigue incansable aplastando mi corazon sin tregua. En el preciso momento que mi corazon convierte sus paredes carnosas y tiernas, en frio metal indestrucible e infranqueable.

Amanece y con decision, acallo las chirriantes voces de la venganza. Tan solo, observo al astro rey, aquel que me guio en las negruras de mi camino y sigo su enseñanza.

Aunque cada noche no veas su luz, nunca se fue .... cada mañana aparece con mas fuerza.Aunque mi alma seguria guardada bajo el frio metal .

Insthar




Publicar un comentario