domingo, 21 de septiembre de 2008

LA SIRENA

Publicado el 21/09/2008
Por Insthar Malar


Una mañana de calor asfixiante .Un silencio estremecedor teñía de penumbra el tiempo. El pueblo dormía cuando del cielo cayo una luz. Una estrella acuosa que provenía del mas allá .De un mundo desconocido para los pobladores de esa tierra .La estrella se esparció como una lago en una zona de alamedas donde pasaría desapercibida por la presencia de agua. Esa estrella se convirtió en una lago precioso, de dimensiones perfectas, repleto de vida .
La horas dieron lugar al ajetreo en el pueblo. Las gentes paseaban por la alameda, admirando el nuevo lago , sin saber como había aparecido esa mañana allí. Muchos se atrevieron a penetrar en sus aguas, algunos los mas ancianos temían que fuese un maleficio de los dioses o de alguna bruja malhumorada. Las gentes al entrar en el, rejuvenecía en espíritu, alegraba el corazón aquella sensación de libertad que aportaba ese lago. Llegada la tarde, y tras quedarse tranquilo el encantado paraje, del agua salió una bella sirena. Una joven de ojos del color del mar cristalino. Su historia comienza aquí.
La bella sirena fue mandada al mundo de los humanos por haber nacido para liderar su reino. Un complot ,por parte de su hermanastra y el acolito de esta, hizo que los sabios y la cúspide del poder de su tierra la echaran por bruja y hechicera. Para ella el poder era insustancial, no le agradaba la notoriedad ni las intrigas palaciegas, tan solo quería disfrutar de cada momento que la vida le aportara, conocer, descubrir y vivir. Quería saber que era la locura, el amor, la velocidad, la pasión y la libertad. Desde que nació, la confinaron a una educación pulcra y unas labores de reinado que le ahogaban el alma. Pero eso acabó, ahora era libre en un lugar desconocido que pronto se convertiría en su casa.
Muy lejos de allí, y bajo el mandato del mismísimo Zeus, se encontraba un joven atlético y poderoso conocido como Delfín .El se encargaba de gestionar a los subordinados del rey. Trabajo que ocupaba todo su tiempo. Muchas noches su mente volaba observando en una cala cercana, las estrellas y las gentes del pueblo .
Una noche, Delfín observo como una estrella cayo del cielo y fue a parar cerca de una alameda del pueblecito. Intrigado pensó en ir a investigar, aunque la llamada de su rey le apartó de esa idea. Pronto buscaría esa estrella.
La noche siguiente y bajo una luna llena que iluminaba toda la costa, se adentro en la bahía y anduvo sigilosamente y escondido a las miradas hacia la alameda. Cuando llego se escondió tras un árbol y pudo observar algo maravilloso. Una luz recubría el escultural cuerpo de aquella sirena que emergía delas aguas como una diosa. Se la veía perdida, sin saber donde ir, asustada pero decidida. Miro al cielo y al cerrar los ojos, hizo un gesto con las manos con el que consiguió secar toda su piel y vestirse según las gentes del pueblo.
Delfín no se atrevió a presentarse y siguió observándola sin poder evitar caer en el embrujo de aquel ser tan especial. Ella se marcho hacia el pueblo y el cayo sentado a los pies del árbol que le había guarecido .Su mente enloquecía y tan solo quería correr tras ella y llevarle a su trocito de mar.
Pasaron semanas, Delfín seguía buscando a su estrella cada noche y observándola desde su árbol. Ella había conseguido su propósito y tras hacer amigos en el pueblo, su tiempo lo ocupaba en trabajar unas horas en una tienda de ultramarinos y en descubrir esa tierra tan repleta de paraísos para ella. Ella necesitaba conocer, saber, aprender del ser humano pero no habia persona que le transmitiera lo que ella anhelaba. Cada noche, camino de su lago, le embargaba una sensación agridulce. Era feliz porque era libre y su rumbo lo marcaba ella pero su ansia de conocimiento no era satisfecha con las gentes del pueblo. No podía ser solo lo que veía, todo lo que le brindaba el destino. Tenia que haber más. Absorta en sus cavilaciones, no escucho ni vio a Delfín apostado en su camino y choco con el.
Sus ojos se encontraron, se miraron durante largo tiempo sin poder articular palabra ninguno de los dos. Ella notaba una esencia especial en aquel joven y el, embrujado por su mirada, no pudo mas que disculparse por su torpeza y despedirse con una estricta educacion. Ella volvió a sus cavilaciones, pensando en lo educado de aquel chico.El, notaba que el corazón iba a darle un vuelco y paro tras un saliente de una roca. Respiró profundamente intentando liberar la tensión del momento y se giro para volver a verla.
Días más tarde se volvieron a ver y en esta ocasión, Delfín consiguió entablar una ligera conversación. Desde entonces, se convirtieron en amigos. Hasta que un día, Delfín le daría una sorpresa que la sirena no olvidaría.
Una noche de luna llena, Delfín invito a la sirena a conocer un lugar que solo el conocía. La sirena acepto y permitió que Delfín le tapara los ojos y le llevara lejos. Delfín la agarro de la mano y la llevo al puerto ,le pidió que saltara dejando todos sus temores en la bahía y confiando en el .Ella sin dudarlo lo hizo. Cayeron al mar .Ella se convirtió en sirena bajo la atenta mirada de Delfín que hacia días que conocía su secreto.
Nadaron cogidos de la mano hacia el lugar especial de delfin. Una vez allí le destapo los ojos y mirándola a ellos le dijo.
- este lugar es solo nuestro, será nuestro rincón, donde siempre estaré esperándote.
Sin saber como, sus labios se unieron y permanecieron así largo tiempo....
La sirena tenia una sensación indescriptible que la hacia vibrar y desear que aquel momento no acabara .El bebía de su boca como un sediento y en su cabeza se empezó a tejer una nueva visión de la vida, una nueva esperanza, una nueva ilusión.
Pasaron unos meses, y cada noche cuando Delfín terminaba sus tareas bajo el mando de Zeus , nadaba contracorriente y con el pulso acelerado y el corazón desbocado hacia su cita con su sirena .Allí estaba ella ,tumbada en una roca jugueteando con los caballitos de mar que pasaban por ahí. Al verle llegar, se sentó en la roca y le espero con una sonrisa incontrolable y una alegría que alborotó a los pececillos que vieron la escena. Pasaron la noche, hablando, mirándose a los ojos, deseándose entre besos tímidos y delicados que dejaban un sabor dulce en sus bocas .
Con la llegada del sol, terminaba su tiempo y debían volver a la realidad .Se despidieron hasta la próxima noche.
Al caer el sol, La sirena salió de su lago y se dirigió a su rincón .Con una ilusión creciente salto al mar y nado hasta la roca donde esperaría a su príncipe. Pasaron horas, mientras ella miraba hacia la superficie sin tener rastro de Delfín. Bajo la luna, esperó hasta que se hizo la luz de nuevo, aunque ella se encontraba en la oscuridad del desconocimiento.
Cada noche, vuelve a esa roca.
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